Gran Hermano: Generación Dorada volvió a vivir una noche explosiva este martes luego de que anunciaran una durísima sanción contra todos los participantes por incumplir una de las reglas más importantes de la convivencia: esconder comida en las habitaciones.
Todo comenzó cuando la voz de la casa recordó una orden que había dado horas antes y que, evidentemente, varios decidieron ignorar: “Como recordarán, ayer les ordené que retiraran todos los alimentos que tenían guardados en sus dormitorios”, arrancó diciendo con tono severo.
El motivo, según explicó, no era menor: “El riesgo sanitario por la descomposición de la comida almacenada en un lugar que no es adecuado es una situación que realmente me preocupa y que debería también preocuparles a ustedes”, remarcó.

Sin embargo, lejos de obedecer, algunos jugadores hicieron exactamente lo contrario. Y el Big los expuso delante de todos: “Durante la tarde de ayer, mientras parte de la casa se encargaba de trasladar los alimentos de los dormitorios a la cocina, un par de jugadores prefirió refugiarse, por decir algo, en la sala de stream para comer a escondidas algunas porciones de pizza”, reveló.
La situación empeoró todavía más cuando aseguró que la conducta volvió a repetirse durante la noche y que incluso uno de los participantes seguía escondiendo comida: “Advertí, además, que al menos uno de estos jugadores desobedeció mi orden y aún sigue guardando en su placard huevos, frutas y otros alimentos”, disparó.
“No puedo impedir las actitudes mezquinas o egoístas. Cada cual sabe qué hace y cómo se comporta. Si quieren convivir de una manera poco decente o civilizada es responsabilidad de ustedes”, lanzó filoso.
“Lo que no voy a permitir, y subrayo, no voy a permitir, es que me desautoricen. Que no cumplan las disposiciones. Que me desafíen con actos de rebeldía”.
Pero inmediatamente dejó en claro qué fue lo que realmente lo hizo explotar: “Lo que no voy a permitir, y subrayo, no voy a permitir, es que me desautoricen. Que no cumplan las disposiciones. Que me desafíen con actos de rebeldía”, sentenció con furia.
Finalmente, llegó el anuncio que cayó como una bomba sobre toda la casa: “Toda la casa se ve afectada por la decisión que ahora les voy a anunciar. Queda reducido a la mitad el presupuesto para la compra de la semana que viene. En caso de ganar la prueba, tendrán el 50%. Y de perderla, solo el 25%”, cerró, tajante.
¡Qué momento!
“Queda reducido a la mitad el presupuesto para la compra de la semana que viene. En caso de ganar la prueba, tendrán el 50%. Y de perderla, solo el 25%”.
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¿LOS SEPARÓ GRAN HERMANO? YIPIO ROMPIÓ EL SILENCIO Y HABLÓ DE CHOCOLATITO EN UNA CARTA EXPLOSIVA
Mientras intenta acomodar su vida personal y apuesta fuerte al repechaje de Gran Hermano: Generación Dorada para volver al reality, Gisela “Yipio” Pintos decidió enfrentar todos los rumores y contar “toda la verdad” sobre su relación con Chocolatito, el novio que quedó en el centro de la polémica en las redes sociales.
En las últimas semanas, el nombre del joven explotó después de que muchos usuarios lo acusaran de haber “armado una mentira” para sacar a la participante del reality de Telefe. ¿Los motivos? Algunos hablaron de celos y otros directamente lo tildaron de “muy tóxico”.
Pero lejos de esquivar el tema, la exparticipante escribió una carta cargada de emoción, confesiones y agradecimientos, donde salió a bancar a su pareja con todo: “Este hombre me apoyó con la decisión de entrar a Gran Hermano desde el primer día. Antes de que yo estuviera decidida, él me dijo ‘de una, gorda’, porque sabía que era una oportunidad única que no me podía perder”, comenzó diciendo.
Claro que no todo fue color de rosas. La propia Yipio admitió que el programa puso a prueba el vínculo y generó tensiones en la pareja: “Nos cuestionamos en el proceso, sí, mil veces. Y él siempre se guardó todos sus miedos y me acompañó”, escribió, dejando en claro que atravesaron momentos difíciles mientras ella estaba aislada en el juego.
Sin embargo, destacó especialmente el rol que Chocolatito ocupó fuera de la casa: “Se hizo cargo de mi vida mientras yo no estaba, de mi hija, que la trata como si fuera propia”, aseguró con contundencia.

Y no fue lo único. También reveló el delicado momento familiar que atravesó mientras participaba del reality: una complicación de salud de su mamá, que sufrió una lesión en la columna y perdió sensibilidad en las piernas, situación que derivó además en una fuerte depresión: “Se hizo cargo de mi vieja, que no es changa. Laurita tiene un carácter heavy y así y todo él estuvo al firme”, remarcó.
En otro tramo de la carta, Yipio también defendió la exposición pública de Chocolatito, cuestionado por aparecer en distintos programas hablando de ella: “Me defendió en todos lados, fue a todos los programas, hasta los que no le gustan porque se lo pedí antes de entrar”, explicó.

Y hasta se permitió meterle picante y humor al relato: “No beboteó tanto como le pedí porque la gente se puso bobeta. Ustedes se lo perdieron, mi Chocolatito beboteando es un fuego”, lanzó, divertida.
Finalmente, dejó una frase demoledora sobre el presente de la relación y el sueño de volver a Gran Hermano: “Ahora me está apoyando lo más que puede para que vuelva a entrar y termine de la mejor manera una de las oportunidades más grandes de mi vida”.

“¿Afortunada yo? Sí. ¿Y enamorada? Cada vez más. Hasta la luna más linda”, cerró Yipio, despejando cualquier versión de crisis definitiva con Chocolatito.






