Mientras Luciano Castro vuelve a quedar en el ojo de la tormenta por la aparición de una supuesta nueva amante, Griselda Siciliani decidió hablar. La actriz le escribió a Ángel de Brito y el conductor leyó su mensaje al aire en LAM, donde aclaró cómo está la pareja en medio del escándalo.
Ante las versiones que hablaban de una separación y de una crisis irreversible, Griselda fue directa y explicó el contexto real: “Tal vez lo hayan dicho porque yo ya estoy en Buenos Aires trabajando y Lu con sus niños en Mar del Plata”, aclaró, desmintiendo que el distanciamiento tenga que ver con una ruptura.
Lejos de quedarse en la polémica, Siciliani puso el foco en su carrera, que atraviesa un momento clave: “Yo arranqué ayer la previa de algo que aún no se anunció. Empiezo a filmar en diez días y mientras termino la serie de La One (Moria Casán)”, reveló, confirmando que está a full con nuevos proyectos.

Sin esquivar el ruido mediático, pero sin dramatizarlo, Griselda fue sincera sobre cómo vive todo lo que está pasando: “Así que es demasiado todo. Mientras voy pensando en todas estas cositas que pasan”, expresó. Y cerró: “Pero está todo bien. Gracias por la consulta. Por ahora, todo sigue tranqui”.
Griselda Siciliani: “Es demasiado todo. Mientras voy pensando en todas estas cositas que pasan. Pero está todo bien. Gracias por la consulta. Por ahora, todo sigue tranqui”.
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SABRINA ROJAS REVELÓ POR QUÉ DECIDIÓ NO HABLA CON LUCIANO CASTRO DEL ESCÁNDALO
En medio del terremoto que sacude a Luciano Castro por la aparición de una supuesta amante tras la infidelidad a Griselda Siciliani, Sabrina Rojas sorprendió al revelar por qué decidió no intervenir ni hablar con su ex por todo lo que está pasando.
En Sálvese Quien Pueda, la conducotra fue consultada sobre si no siente la necesidad de llamarlo y tratar de frenar el escándalo. Y aunque admitió que la confianza existe, dejó en claro que ya no le corresponde ocupar ese lugar.
“La verdad que la confianza la tengo para levantar el teléfono y decirle ‘che, ¿qué pasó?’, o tratar de frenar todo esto. Pero ya es su vida y yo no me puedo meter”, explicó.

Sabrina contó que sí habla con Luciano todos los días, pero por un motivo muy concreto: “Hablé anoche, hablé hoy con Luciano. Todos temas de niños (Esperanza y Fausto, los hijos que tienen en común). Yo me puedo meter en algo que pueda salpicar a mis hijos o cosas cotidianas con mis hijos. Yo no soy su mamá”.
Con una honestidad brutal, la actriz confesó que muchas veces le dan ganas de ayudarlo, pero se frena: “Juro que hay veces que tengo ganas de abrazarlo, de ayudarlo, de llamar a un amigo o a su mismo abogado y decir ‘hagan algo’”.
“La verdad que la confianza la tengo para levantar el teléfono y decirle ‘che, ¿qué pasó?’, o tratar de frenar todo esto. Pero ya es su vida y yo no me puedo meter”.
Incluso recordó que cuando todavía estaba en pareja con él sí trataba de cuidarle la imagen: “Cuando nos separamos, al principio, yo trataba de decirle ‘che, fijate esto que hiciste’. Trataba, como una hermana, de cuidarle un poco la imagen y después entendí que no. Él es un adulto y se tiene que cuidar”.
Y, sin vueltas, dejó una reflexión lapidaria sobre el presente mediático de Luciano: “Los mejores años de Luciano, donde mejor se lo veía, fue cuando estuvimos juntos. Estaba prolijo, estaba divino. Nos separamos y apareció en la bañera con muñecas Barbie”, cerró en referencia al videoclip que protagonizó Luciano con su exnovia, Flor Vigna.





