La gala de Gran Hermano: Generación Dorada volvió a revolucionar la casa con el clásico teléfono rojo, que esta vez fue atendido por Yanina Zilli, quien recibió un beneficio con consecuencias para la próxima gala de nominación.
Apenas sonó el teléfono, los jugadores estallaron de nervios, pero fue la participante quien les ganó de mano. Minutos después, Santiago del Moro le reveló la noticia: "Quien atiende el teléfono dorado no podrá nominar mañana“, anunció.
Sin embargo, inmediatamente llegó la parte positiva de la consigna: ”Vas a elegir a alguien para que tampoco nomine mañana“, dio a conocer.
Con todos los participantes habilitados para ser elegidos —excepto la líder de la semana, Pincoya— Yanina no dudó demasiado y tomó una decisión que impactó en la estrategia de la casa: "Vamos por la señora... Selva“.
”Con lo que amo nominar, lo hago para el cu..., pero me encanta“, reaccionó Selva Pérez. Allí, consultada por Santiago sobre los motivos de su elección, Zilli fue sincera y explicó que se trató de una percepción sobre el juego de su compañera: ”No sé, por intuición. Intuyo que mi juego no le gusta, que no vino a apoyarme. Intuyo que afuera no le gustó. Simplemente por eso“, argumentó.
De esta manera, la decisión quedó sellada: Yanina Zilli no podrá emitir su voto en la próxima gala de nominación por haber atendido el teléfono rojo, y tampoco podrá hacerlo Selva Pérez.
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ALEJANDRA MAJLUF QUEBRÓ EN LLANTO Y PIDIÓ DISCULPAS A DOS PARTICIPANTES EN PLENA GALA DE GRAN HERMANO: “YO NO SOY MALA”
La última gala de Gran Hermano: Generación Dorada estuvo marcada por un momento de máxima tensión cuando Alejandra Majluf rompió en llanto al intentar disculparse públicamente con Daniela “Pestañela” Celis y Romina Uhrig por una serie de comentarios que generaron un fuerte rechazo entre sus compañeros.
Visiblemente afectada, la participante tomó la palabra y reconoció su error: “Tal vez es el momento de pedir disculpas públicamente porque a mí nunca me pasó lo que pasó ayer. Hice un comentario muy desafortunado. Quiero pedirles disculpas a las personas a las que se los hice“, comenzó diciendo.
"Hice un comentario muy inapropiado sobre el cuerpo de una de las participantes (por Daniela), que es una bomba, pero lo hice para halagar a otra. Quise hacer algo que no está nada bien y este es un buen momento para pedir disculpas porque yo siempre digo que hay que ser impecable con las palabras“, expresó.
Sin embargo, el pedido de perdón no alcanzó para calmar el clima dentro de la casa: “Toda la casa se me vino encima, es muy duro. Yo me quiero ir. Este es un buen momento, aunque estoy en placa, para que la gente, si quiere, me saque“, lanzó entre lágrimas.
Además, le habló directamente a Romina, una de las participantes involucradas en el conflicto: "Disculpá, Romina. Si podés disculparme y mirarme, te pido mis sinceras disculpas. No tengo otra cosa más que hacer que pedir disculpas“, manifestó, pese a que su compañera evitó mirarla por momentos.
"Yo no soy mala, como dijiste. A mí me importa mucho lo que está pasando afuera, tengo una hija“, sostuvo. Y cerró, muy angustiada: ”No me gusta esto, no me lo merezco, yo no soy así“.