Romina Uhrig no tardó en convertirse en una de las protagonistas de Gran Hermano Generación Dorada. La exparticipante ingresó esta semana para pasar unos días dentro de la casa y quedó indignada con el desorden y la falta de higiene que, según dejó en evidencia, reina entre varios de los jugadores.
Mientras Charlotte Caniggia es una de las pocas que suele encargarse de la limpieza, Romina decidió ponerse manos a la obra y recorrió la casa ordenando y limpiando cada ambiente.
En A la Barbarossa mostraron un compilado de las quejas de la exdiputada mientras lavaba platos, acomodaba la cocina y juntaba basura, al tiempo que algunos participantes cuestionaban su actitud.

La furia de Romina Uhrig por el estado de la casa de Gran Hermano
Visiblemente molesta, Romina reclamó que cada participante se haga cargo de lo que ensucia.
“Cada uno que ensucie, que lave el plato. Me da pena porque quiero esta casa”, expresó.
Luego, mientras seguía limpiando, se sorprendió por el estado de algunos electrodomésticos.
“Era nuevo el microondas. ¿Y estas botellitas?”, comentó al ver la suciedad acumulada.
Pero el momento de mayor enojo llegó cuando encontró nuevamente residuos en un lugar que acababa de limpiar.
“Todo esto es una falta de respeto. Acabo de limpiar y lo tiran ahí. Tienen un tacho de basura. No me importa que me odien”, lanzó sin ocultar su fastidio.
Georgina Barbarossa y Analía Franchín respaldaron a Romina Uhrig
Tras ver las imágenes, Georgina Barbarossa se mostró completamente de acuerdo con la reacción de Romina y criticó duramente a los participantes.
“Son unos irrespetuosos. Acaban de limpiar y van y le ensucian en la cara de ella. Son unos roñosos. Esto la saca a Romi, me sacaría a mí también. Son irrespetuosos y maleducados”, disparó la conductora.
Por su parte, Analía Franchín cerró el debate con una frase que desató risas en el estudio.
“Voy a decir algo políticamente incorrecto: como tengas la casa habla de cómo tengas el culo”, sentenció al opinar sobre el estado de la casa de Gran Hermano Generación Dorada.




