En esta nueva era musical todo arde. Los pensamientos se imponen a los sentimientos, el agua quedó atrás y el fuego se convirtió en el elemento que atraviesa el nuevo universo de Olivia Wald. Como una alquimista de sus propias emociones, la artista transforma el frío en calor, la introspección en canciones y las contradicciones en un disco que lleva su sello.
Sin embargo, en medio del álbum más crudo y mental de su carrera, también aparece una canción de amor que parece haber derretido, al menos por un momento, aquel corazón de hielo con el que se presentó en “Cuerpo”.
En diálogo con Ciudad Magazine, la cantante habló del lanzamiento de “Otra Que Arde”, el álbum que presentará con una gira nacional e internacional. Reveló cómo nació la única canción de amor del disco, inspirada en su historia con Luchi Maidana, y dejó varias primicias vinculadas a Coti Sorokin, Chiara Oliver y Cami Mayan.

-Acabás de lanzar tu segundo álbum, “Otra Que Arde”. ¿Por qué este concepto de disco y de tapa?
-Con este disco pasamos a arder desde los pensamientos, dejando un poco los sentimientos atrás. Usamos agua en el primer disco y estamos usando fuego en el segundo. Quería que se vea de vuelta el elemento: se ve el fuego en esta tapa, se ve el agua en la otra. Es conceptualizar un álbum con el otro, de alguna manera.
-En este segundo álbum tenés dos colaboraciones muy importantes: una con Alex Ponce y otra con Coti. Más allá del remix con Q’Lokura, que son artistas con los que ya habías trabajado. ¿Por qué los elegiste a ellos para que formen parte de este proyecto tan especial?
-Con Alex escribimos la canción juntos hace un año y medio. Yo tengo un vínculo muy especial con Ecuador y me parecía lindo poder darle un lugar en mi segundo disco a través de Alex. Además, tuve el lujo de colaborar con un artista que para mí es muy importante y que me lleva un poco a México también. Él trabaja mucho allá, aunque nos conocimos en Estados Unidos. Él es de Ecuador, yo de Argentina. Es una mezcla gigante, muy interesante. Además, él es divino.
Con Coti es desde otro lugar, desde España. Es otro tipo de colaboración. Él es más una leyenda. Son dos colaboraciones que tienen su magia desde lugares muy diferentes, opuestos, y encontraron su lugar en este disco. ¡Imaginate mi gratitud!
-Venís diciendo que este disco está muy enojado, que es más crudo y más mental, pero tiene una gran canción de amor: “El secreto peor guardado de la humanidad”. ¿Cómo nació? Vos siempre decís que escribir sobre el amor no es tu zona cómoda.
-Para nada. El día que empezamos a escribir esta canción habremos estado dos horas barajando ideas y yo estaba medio odiada. Nada me gustaba. Había bastantes compositoras y una empezó a cantar que estaba casada y, de repente, dijo: “Mi esposa”. Entonces yo le dije: “Ah, ¿estás casada con una mujer?”. Me empezó a contar toda su historia y yo le empecé a contar toda la mía. Ahí empezamos a hablar de que, en algún punto, su historia había sido un secreto y la mía también. Después de dos horas hicimos ese clic.
Me acuerdo de que había pedido un café por delivery y el pedido tardó una hora, porque en Miami no se usa tanto el delivery. En esa hora que tardó en llegar armamos esta idea. Armamos un bolero, nada que ver.
-O sea que el foco de la canción surgió de una charla espontánea.
-Sí. La canción la escribí desde ese lugar. Era incómodo porque las escritoras me decían: “Quiero colaborar, pero no conozco tu historia”. Me ayudaban mucho con las melodías, con las rimas. Ahí salió el bolero.
Después vine a Buenos Aires, al estudio con Renzo, y empezamos la producción de vuelta. Le dije: “No me convence que sea un bolero”. Yo no quería que la canción estuviera en el disco. Estaba odiada porque me cuesta que me gusten las canciones de amor.
Después, Renzo armó algo que estaba demasiado arriba y yo le dije: “No”. Finalmente, entre una, dos, tres y cuatro versiones, quedó esta canción que, para mí, refleja alegría, amor y entusiasmo, y terminó en el disco. Yo, feliz con esta versión, que tuvo un lindo viaje para llegar a puerto.
-¿Cuál fue la reacción de Luchi cuando escuchó por primera vez la canción?
-Te juro que le muestro tantas canciones que no me acuerdo. Le habrá encantado, seguro.
-Pero esta es especial, única.
-Es que yo le escribí muchas canciones únicas que no han salido. Creería que le encantó porque se la mostré en el mismo viaje que hice “Pecadora”. Las hice al mismo tiempo. Le encantó.
(Segundos más tarde)
Ay, sí, me acuerdo. Fue en el estudio de casa. Le hice una escucha, pero ese día nos quedamos medio tristes con “Pecadora”. “Pecadora” se robó el protagonismo de la reacción.

-En tu primer álbum, “Cuerpo”, te mostraste como una mujer fría. El mensaje del corazón de hielo se traslada a “La locura”, pero en esta nueva era los pensamientos arden y está esta canción de amor. ¿Se derritió el corazón de hielo o no sos tan fría como te vendés?
- Mantengo la frialdad donde la tengo que mantener y puedo derretirme por quien me tengo que derretir. Puedo mantenerme enfocada y priorizar mis pensamientos sobre mis emociones en un montón de aspectos de mi vida y, una vez que me enamoro, puedo poner ahí todo lo que se tenga que derretir y entregarme cien por ciento a la persona.
Creo que eso siempre fue así, pero se notó más porque mucha gente me conoció en un momento más frío y me vio así. Igual, creo que mi corazón sigue teniendo ese hielo donde lo tengo que tener.
-¿Eso es para cuidarte, para preservarte, o es tu personalidad?
-Es por mi personalidad. Nada para preservarme. Si tengo que ir a un lugar, voy, demuestro un montón de gratitud, emoción y empatía, pero sé hasta dónde entregar de mí. No me desvivo por cualquiera. Y no hablo del amor, hablo de mi personalidad. Tratar de mantener esa frialdad es inteligente, pero es genuino. Y donde me tengo que desvivir por el otro, ¡no sabés lo que soy! Una ama de casa...
-Te vas a Miami al Mundial (viajó de improviso para reencontrarse con Luchi)
-Me voy a Miami al Mundial. Soy una ama de casa. Aprendo todo, olvidate.

-Ahora viene la pregunta “chisme”. En este disco tenés la canción “Amante”, en la que contás, poéticamente, una “Icardeada”. Se filtró que la actriz del videoclip es Cami Mayan. ¿Por qué la elegiste? ¿Sentís que matchea con la historia?
-(Risas). Hubo muchos personajes para este disco y vamos a contar con Cami, que por suerte se sumó. Fue realmente una casualidad. Ni ella sabía qué canción iba a representar.
A mí me dio un poco de calor cuando hice dos más dos y la vi. Ella se sentó ahí y dije: “Ella no sabe lo que dice esta canción y yo no me di cuenta”. Me dio cosa. No lo hice a propósito. Ella es divina y se bancó todo. Espero que disfrute cuando salga, que se divierta. Yo la adoro. No fue una movida marketinera. Quedó un poco gracioso, sí, pero ella siempre queda bien parada porque es una reina.
-Por otro lado, nos vimos en los Premios Gardel y me prometiste primicias. De acá me tengo que ir con una primicia.
-¡Conté todo! Va a estar Coti en mi show en España. Confirmado. Tiene una agenda muy grande... ¿No te gustó la primicia?
-Ya la sé. Y si ya la sé, no es primicia.
-Bueno, porque lo contó hoy...
-Esmerate...
-¿Qué te puedo contar? Estoy muy contenta con la canción que hicimos con Chiara Oliver y estoy tratando de ponerle una fecha. Porque uno nunca sabe qué pasa con las colaboraciones, si salen o no salen. Estoy trabajando agendas.
-¿O sea que va a salir desde tu lado, desde tu proyecto?
-Estoy tratando de ponerle fecha. Es lo único que hay. Me gustó mucho la canción y estoy tratando de ponerle una fecha.
-Te agradezco la primicia. Y para cerrar quiero que me cuentes un poquito del tour.
-El tour va a ser enorme. Cuatro países. Me da mucho miedo. Por favor, vengan, háganme el aguante. Tenemos invitados en todos los shows y teloneros. Vamos a llenarlos de artistas para darles lugar a los que tengo canciones y a los que no, para aprovechar a conocer gente alrededor del mundo. Lo vamos a dar todo. Y lo cierro en Buenos Aires. Lo coronamos el 3 de octubre en el Art Media, que va a estar increíble.




