El romance que era un secreto a voces en Cuestión de Peso finalmente explotó por los aires. Después de semanas de rumores, miradas cómplices y versiones cruzadas, Pampito -que conduce Puro Show junto a Matías Vázquez por eltrece- mostró imágenes exclusivas de Maxi y Martina a los besos en una plaza porteña y estalló la noticia en el ciclo de Mario Massaccesi.
El conductor presentó el material con bombos y platillos: “Hoy a la mañana en la oficina de producción de Puro Show recibimos un material que los va a dejar a todos pero sin palabras”, comenzó diciendo.
Luego, fue por más y confirmó lo que muchos sospechaban: “Finalmente nos llegaron unas imágenes exclusivas que muestran a Maxi y a Martina besándose pero de una manera apasionada en una plaza porteña”.

“Estas imágenes exclusivas confirman el romance del año en Cuestión de Peso. Maxi y Martina están de novios y esta vez no lo van a poder negar”, remató Pampito, mientras en pantalla mostraban el fogoso encuentro.
Pero el tema no terminó ahí. Acorralados por las imágenes, Maxi y Martina intentaron explicar por qué hasta ahora negaban el vínculo: “No es que mentimos, pero bueno…”, atinó a decir ella. Y él cerró, algo nervioso por la situación: “Nos estamos conociendo”.
¡Nació el amor en Cuestión de Peso!

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EL LLAMATIVO EJERCICIO QUE SERGIO VERÓN LE PIDIÓ HACER A PAULA EN CUESTIÓN DE PESO: COMER FRENTE AL ESPEJO
En una de las escenas más reveladoras de Cuestión de Peso, Paula protagonizó un ejercicio de conciencia alimentaria que dejó al descubierto la velocidad con la que come y una situación límite que vivió por no masticar bien los alimentos.
Todo comenzó cuando Sergio Verón la invitó a recrear una comida cotidiana “como si estuvieran en la cocina de su casa”. Pero el momento más fuerte llegó cuando le pidieron que se observara en el espejo mientras comía. Alli, la participante terminó reconociendo un hábito que preocupa incluso a su familia.
“Mi mamá me decía que mastique treinta veces. Pero yo no llegaba ni a la número diez y tragaba”, contó. Y luego lanzó una frase que impactó en el estudio: “Una vez casi me muero porque tragué una carne tan grande… no mastico y trago”.

Durante la dinámica también quedó en evidencia el poco tiempo que tarda en terminar una comida completa. Aunque ella creía que habían pasado “media hora o más”, descubrió que apenas iban 15 minutos: “No me había dado cuenta nunca. Me hizo pensar”, confesó Paula, movilizada por el ejercicio.
Sobre el final, reveló que sus propias hijas le marcan constantemente ese comportamiento: “Siempre me dicen que como muy rápido”, cerró, a corazón abierto.






