Fernanda Vives protagonizó uno de los momentos más incómodos, sinceros y comentados de Cuestión de Peso al hablar sin filtros sobre su relación con Sebastián Cobelli.
Todo se dio cuando Fernanda se sinceró al aire, en el programa que conduce Mario Massaccesi por eltrece, al ahondar en su vínculo con el padre de sus hijos: “No tenemos intimidad”, lanzó, sin vueltas.
Tras escucharla, el conductor intervino con un análisis:“Con dos chicos es muy difícil. Son muy chiquitos. Son divinos, pero requieren atención todo el tiempo”.

Asimismo, Fernanda contó que el tema ya lo vienen tocando puertas adentro: “Justo hoy veníamos hablando de eso. Le decía que tenemos que buscar un momento más para nosotros, más íntimo”.
“Las cosas hay que hablarlas ahora porque después vienen problemas más grandes. Hoy te lo dije en el auto”, cerró Vives, muy seria sobre esta temática.
Fernanda Vives: “No tenemos intimidad”.
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EMOCIÓN TOTAL EN CUESTIÓN DE PESO: EL LLANTO DESCONSOLADO DE CANDELA AL ALCANZAR SU SEGUNDA ALTA
Fue un momento de máxima emoción en Cuestión de Peso. A solo dos días de cumplir siete meses como participante del programa de eltrece, Candela logró su segunda alta después de haber bajado más de 47 kilos.
La balanza marcó el destino. Para evitar la eliminación debía pesar 111,5 kilos o menos, pero el objetivo mayor era claro: si llegaba a 110 kilos o menos, obtendría la tan ansiada segunda alta. La tensión se estiró durante largos segundos mientras el estudio entero contuvo la respiración.
Finalmente, llegó el veredicto. Candela pesó 109,700 kilos; apenas 300 gramos hicieron la diferencia entre la espera y la consagración: “¡Sí! ¡Llegaste a tu segunda alta!“, se lo escuchó decir al locutor.

El estudio explotó en aplausos, gritos y abrazos. Los participantes corrieron desde la tribuna para fundirse con ella en un abrazo colectivo que dejó en evidencia algo más profundo que un número.
Con más de 47 kilos bajados —47,300 kg exactamente— Candela no pudo contener las lágrimas. Entre agradecimientos, emoción y palabras entrecortadas, quedó claro que el logro iba mucho más allá de lo físico: era el resultado de meses de sacrificio, frustraciones, culpa, aprendizaje y sueños.

En medio de la celebración, el equipo destacó un aspecto que sorprendió incluso a la propia protagonista: su rol como líder silenciosa dentro del grupo. Una figura de perfil bajo, pero presente, que acompaña, estimula y también pone límites cuando algo no le gusta.
“Que los demás te reconozcan como líder sin que vos te hayas impuesto como líder es maravilloso”,cerró Mario Massacessi tras ver a Candela muy emocionada.
¡Felicitaciones!






