Yo, Narciso es la nueva gran apuesta de Adrián Suar en cine, donde protagoniza una película romántica con Natalia Oreiro, cuenta con la disruptiva participación especial de Moria Casán, y se podrá ver en todos los cines del país a partir del jueves 13 de agosto.
Como ya había explicado Carla Peterson a Ciudad al presentar Sottovoce, al igual que en el teatro “Adrián tiene el algoritmo de la comedia” también en el cine, explotado a la perfección con Natalia, con quien había compartido el éxito televisivo de Solamente vos en 2013.
Orgullosos del resultado, Adrián Suar y Natalia Oreiro derrocharon elogios mutuos, intercambiaron chicanas y revelaron el otro proyecto en común que pronto verá la luz.

Y no solo eso: Natalia se animó a contar las claves de sus 25 años de amor con Ricardo Mollo, el padre de Atahualpa y líder de Divididos. A su vez, Adrián reflexionó sobre su gran momento personal y profesional.
-¿Cómo fue ese reencuentro?
Natalia Oreiro: -Con Adrián nos llevamos muy bien en la serie que hicimos juntos (Solamente vos) hace trece años. Nos seguimos viendo y pensando proyectos; teníamos muchas ganas de hacer una película y que él además dirigiera.
Cuando me ofreció este guión dije: “Dale, es este el momento”. Nos pasó eso: como si el tiempo no hubiera pasado, comenzábamos a ensayar las escenas, nos acordábamos de anécdotas y no parábamos de reírnos. Lo más lindo o genuino es que nos pasa de verdad, no hacemos una fuerza para ser graciosos juntos.

Adrián Suar: -Van a ver una pareja genuina en la pantalla grande. Era una deuda. Me pasa con varios actores o actrices que no puedo irme de esta profesión sin tener una película, y con Nati quería hace rato.
Natalia Oreiro: -¿Ya estás pensando en el retiro? Podemos hacer más películas...

Adrián Suar: No, no, pero uno llega a una edad que empieza a decir: “Bueno, ¿con quién me queda por hacer alguna película?”.
-¿Te rechazó proyectos previos a este en estos años?
Adrián Suar: -Sí, claro. Sí, Pero como muchos actores.
Natalia Oreiro: -¡No soy la única!
Adrián Suar: -Soy el eterno rechazado.
Natalia Oreiro: -¡No es cierto!
Adrián Suar: -No, pero pasa en la vida del productor a veces. No es solo por rechazo; a veces cuadra y a veces no. Nada es personal. A veces no cuadra el proyecto, no le gusta o tiene otra cosa que hacer. La vida de los actores.
Natalia Oreiro: -Pero este era el momento para hacerlo, me dieron muchas ganas.
-Escuché tras bambalinas que dijeron que necesitaban un galán de verdad después de Gael García Bernal.
Natalia Oreiro: ¡Tomá, pa’ vo’!
Adrián Suar: -No, es bueno Gael.
Natalia Oreiro: -Con Gael hicimos re buena pareja.
Adrián Suar: Es un buen actor, me gusta mucho Gael.
-¿Cómo fue ese almuerzo con Moria? Me imagino que habrán tenido que retomar por las tentaciones...
Adrián Suar: -¿Te gustó?
-Sí. Fue muy picante, mucha información, y el lucimiento de Andy Chango que va, viene y destella por su histrionismo...
Adrián Suar: -(Risas) Sí. Todo eso.
Natalia Oreiro: -Es que él, además de ser un gran actor, es muy buen director y elige muy bien el casting. Todos le dicen que sí. Tener a Moria, a Julieta Zylberberg...
Adrián Suar: -Está Mariano Saborido, después Andy Chango. Mis hermanas en esa escena están bárbaras.
Natalia Oreiro: -Eleonora Wexler.
Adrián Suar: -Con Moria fue la frutilla de la torta. La película tiene muchos buenos momentos. Para mí la escena del restaurante cuando Natalia se esconde de mí, que vuelve y apaga la luz, es una de las escenas más importantes de la película.
Natalia Oreiro: -(Risas) ¡Me rompí toda cuando salté!

Adrián Suar: -La escena con Camila Peralta es una gran escena...
Natalia Oreiro: -Sofi Morandi también.
-Revisando IMDB, Natalia tiene como seis producciones en marcha y viene haciendo cine. Tuvo el tiempo justo para estar vos, Adrián.
Natalia Oreiro: -Sí, pero para mí Adrián es una prioridad cada vez que me llama para participar, en este caso como director y actor. También también hicimos juntos la serie La Jefa, que está por salir en Disney+.
Le presto mucha atención porque tiene un ojo muy bueno. Él suele escribir para los actores o las actrices y eso no es algo común. Cuando lo interpretás te calza el traje a medida. Uno puede variar, aportar, pero es maravilloso que eso sucede, y creo que no existen casos como Adrián, que produce y escribe para infinidad de actores.
Adrián Suar: -Soy un sastre a medida. (Risas)
Adrián, sos guionista con Pablo Solarz, productor con los Bossi (Pablo E. Bossi, Cabe Bossi y Pol Bossi), protagonista con Natalia, pero sos el único director, al menos en la ficha técnica. ¿Hay alguien que te diga: “Esto no va para acá, tenemos que hacer de vuelta”?
Adrián Suar: -Gustavo Bermúdez.

Natalia Oreiro: -A los dos, eh.
Adrián Suar: -Gustavo es el más bravo de todos.
Natalia Oreiro: -Yo me le paraba (a pelearlo).
Adrián Suar: -Gustavo ya me acompañó en Mazel Tov y en 30 días con mi ex. También le confío mucho porque estoy actuando y dirigiendo a la vez. Si bien sirve mucho la preproducción para saber dónde poner la cámara, también es un acto de fe dirigir.

Yo no soy un director caótico, no creo en filmar una escena de diez maneras distintas. Porque es una manera. Hay actores que se los lleva a edición con y sin sonreír. Pero una vez que lo tengo fijo y lo visualizo en mi cabeza acierto aunque me puedo equivocar. No sé filmar con todas las posibilidades de tomas.
Natalia Oreiro: Además confía. Hay algo que tiene que ver con el tono. Cuando en los ensayos marcás un tono, tenés que confiar. Además, creo que no hay malos actores, sino malos directores o elecciones de casting. No todos los intérpretes pueden hacer todos los personajes.

-Un amigo en común, Fernán Mirás, escrachó a Adrián diciendo que en Mazel Tov él y Lorena Vega te tenían que decir: “Che, Adrián, vamos a volver a grabar”, porque te ponías en un espíritu adolescente de hacer chistes. ¿En este rodaje pasó igual?
Natalia Oreiro: -¿¡Fernán!? Yo lo tuve de director en dos películas. ¡Fernán se la pasa haciendo chistes!

Adrián Suar: -Más que Fernán es imposible.
Natalia Oreiro: -Es otro actor, director y gran persona.
Adrián Suar: -Ya dirigió tres películas.

Natalia Oreiro: -Con Adrián tienen cosas similares. A mí me encanta trabajar con directores que también son actores, porque al ponerse en el rol de actor está bueno, porque cuando le decís que te pasa algo el otro lo entendió porque lo vivió. entienden perfectamente lo que te pasa en escena.
-En la película el personaje de Adrián tiene la fórmula para seducir. Vos, Natalia, hace 25 años que estás con Ricardo Mollo. ¿Cuál es la clave para que ese matrimonio perdure con amor y bajo perfil?

Natalia Oreiro: -Es que no hay una clave, es una elección diaria. No tenés nada seguro. Para mí el único amor para toda la vida es para mi hijo (Atahualpa).
Lo demás es una elección mutua diaria. Somos parecidos en ese sentido. Parecidos en lo importante, después hay varias cosas en las que no, obvio que no pensamos igual. Él es una gran persona, es difícil no estar con él.
-Adrián, estás en un gran momento. Reposicionaste a eltrece como Director de Programación, éxito absoluto en teatro como actor y producción, estrenás ahora en cine, estás cerca de llevar Felicidades a la pantalla grande... ¿Te sentís así? ¿O es sólo lo que se ve de afuera?
Adrián Suar: -Me siento bien. A diferencia de cuando era más joven que iba a otra velocidad, construyendo, ahora la experiencia me da la posibilidad de disfrutar. Siempre disfruté. Pero ahora disfruto del rodaje, de hacer. Soy muy agradecido por lo que me tocó. Laburé mucho para eso, pero a veces trabajás mucho y no te pasa. Soy muy agradecido de seguir pasando por esta profesión con el cariño de la gente. Son cosas que no naturalizo. Nunca las naturalicé y ahora mucho menos.

Yo soy pooco emocional, que no significa que no sea sentimental, de exteriorizarlo. Me pasa con Sottovoce en el teatro con la alegría de la sala llena y el goce de la gente. Es de verdad. Parece una pose. Yo lo vibro de verdad. Y siempre sigo conectando con ese pibe que empezó y pensaba “esto se va a terminar pronto. Esto se me va a terminar, se van a avivar que es una mentira”. Pero eso ya pasó, ya no estoy así. Hoy me permito disfrutarlo plenamente.
Edición:
Solana Di Tullio.






