Pocas recetas son tan fáciles y rendidoras como este budín de naranja casero. Con apenas cinco ingredientes, sin batidora y en solo tres pasos, podés preparar una opción húmeda, esponjosa y llena de sabor para acompañar el mate, el café o el desayuno.
Además, tiene un secreto que marca la diferencia: se hace en licuadora y aprovecha toda la fruta para potenciar su aroma y textura.
Los ingredientes que tenés en casa
- 1 naranja grande, bien lavada, sin semillas y cortada en cubos.
- 3 huevos.
- 1/2 taza de aceite de girasol o maíz.
- 1 taza de azúcar.
- 2 tazas de harina leudante (o 2 tazas de harina común más 2 cucharaditas de polvo de hornear).
El paso a paso definitivo: ¡solo 3 pasos!
1. A la licuadora
Colocá la naranja en cubos, los huevos, el aceite y el azúcar. Si decidís usar la cáscara, procurá retirar la parte blanca más gruesa para evitar que el budín quede amargo. Licuá durante 2 minutos hasta obtener una mezcla homogénea.
2. Incorporá los ingredientes secos
Volcá la preparación en un bol y agregá la harina leudante. Mezclá con una espátula o batidor de mano hasta integrar todos los ingredientes. Evitá batir de más para conservar una textura aireada y esponjosa.
3. Horneá
Verté la mezcla en una budinera previamente enmantecada y enharinada. Cociná en horno precalentado a 180°C durante 35 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio.
Tip extra
Dejá enfriar el budín unos minutos antes de desmoldarlo. Para darle un toque especial, mezclá azúcar impalpable con unas gotas de jugo de naranja y distribuí el glaseado por encima. El resultado es un budín húmedo, perfumado y perfecto para cualquier merienda.





