Mauro Icardi volvió a mostrar su costado más romántico con Eugenia “la China” Suárez y la foto que compartió en sus historias de Instagram generó una catarata de comentarios entre sus seguidores.
La imagen, tomada en la sala de su casa con la luz del atardecer entrando por los ventanales, muestra al futbolista dándole un beso en la mejilla a la actriz mientras ella lo abraza y sonríe con los ojos cerrados. “Sunday Mood ☀️”, escribió Icardi junto a un corazón de fuego, etiquetando la cuenta de su pareja.
La postal llega en un momento particular para la pareja. Mientras ellos se mostraban relajados y afectuosos en su domingo hogareño, todavía resuena el conflicto que mantuvieron semanas atrás con Wanda Nara por los pasaportes de Francesca e Isabella, las hijas que el jugador tiene con la conductora.
Todo se había desatado tras el robo de la documentación de las nenas en la casa de campo que Nara tiene en Milán, un episodio que derivó en una prohibición de salida del país para Icardi y que recién se destrabó días atrás por decisión de la Justicia italiana.

En ese contexto tenso, el futbolista eligió las redes para reafirmar, una vez más, la solidez de su vínculo con la actriz. No es la primera vez que Icardi usa sus historias para mostrarse cómplice con la China en medio de un escándalo con su ex: ya lo había hecho semanas atrás con una selfie arriba del avión rumbo a Italia, y también con imágenes de entrenamientos compartidos en la intimidad de su casa en Nordelta.
LA RUTINA HOGAREÑA COMO REFUGIO
Lejos de la exposición pública y los tribunales, la pareja parece haber encontrado en los gestos simples una forma de sobrellevar la tensión mediática que los rodea desde hace meses.

Fotos con mate, tardes de entrenamiento y ahora este abrazo dominical se repiten como una postal recurrente en las redes del futbolista, que no duda en mostrarse enamorado pese a las versiones cruzadas que circulan sobre la pareja.
UN VÍNCULO QUE SIGUE SUMANDO CAPÍTULOS
La China, por su parte, también viene compartiendo su costado familiar en las últimas semanas, combinando planes con sus hijos Rufina, Magnolia y Amancio con las apariciones junto a Icardi.
La escena del domingo se suma así a una seguidilla de gestos públicos que, lejos de bajar el tono, mantienen a la pareja en el centro de la escena del espectáculo argentino.




