La química entre Fernán Mirás y Lorena Vega en Sottovoce, la exitosa comedia que arrasa en el teatro El Nacional, traspasa el escenario. Los actores consolidaron su vínculo durante el rodaje de Mazel Tov, la película con la que Adrián Suar debutó como director, y ahora cuentan entre risas cómo es trabajar junto al “Chueco” detrás de escena.
“Con Adrián hay un peligro…”, lanza Fernán Mirás en diálogo con Ciudad desde el escenario de El Nacional (Av. Corrientes 960, Ciudad de Buenos Aires), dejando entrever las bromas internas durante los ensayos.
La obra, dirigida por Mariano Pensotti y protagonizada por Adrián Suar, Carla Peterson, Fernán Mirás y Lorena Vega, ya se convirtió en uno de los grandes éxitos teatrales del año.

Se trata de una comedia que Suar vaticinó que “va a ser un éxito de risas”, bajo la dirección de Mariano Pensotti y con la participación estelar de Carla Peterson en el rol de esposa de Adrián.
Ya en cartel, la platea responde con aplausos a rabiar y el boca a boca hizo que Sottovoce se ubique al tope de las recaudaciones desde la primera semana.
-¿Qué se va a encontrar la gente que vea Sottovoce?
-Mirás: Se encuentra con dos parejas. De las parejas, los dos hombres son primos y tienen una empresa familiar que heredaron, que llevaron adelante y que están a las puertas de poder vender en una suma millonaria.

-¿Cómo se complican las cosas?
-Mirás: Cuando están por hacer un Zoom con unos norteamericanos esa misma noche para poder vender la empresa, se les empieza a complicar. Y hay un montón de situaciones sottovoce, que no han sido dichas y que empiezan a surgir justo la noche en que tienen que vender... Y además hay una tormenta y no saben si va a andar bien el wifi y tenemos rayos y centellas en el escenario.
-Lorena, ¿cuáles son las diferencias de venir del under con teatro biográfico a estar en una producción tan grande?
-Vega: Cambian algunas cosas que tienen que ver con los recursos. Si hay que cambiar o conseguir o modificar no es un impedimento. Ahora, lo que no cambia es el trabajo de la creación artística, del interés por que la obra suceda, por que funcione, lo que pasa entre los actores en escena. En ese sentido yo no noté la diferencia.

-¿Cómo describirías la obra?
-Vega: Es una obra donde estamos todo el tiempo en escena los cuatro. Una comedia super filosa que necesita de ritmo, concentración y coordinación entre nosotros. Y ese es un trabajo a tracción sangre. Nos tenemos que escuchar y tenemos que ser permeables. Y ese es el trabajo de la actuación. Eso es lo que hace que la obra finalmente se sostenga. No veo la diferencia con el off y me encanta que así sea.
-Lorena, entre actuación, dirección y no sé si guión llegaste a hacer siete u ocho obras en simultáneo. ¿Qué tuvo Sottovoce de particular para que pongas en pausa todo el resto de tu vida?
-Esto para mí era un desafío. Para mí esto sí es nuevo. Yo en un esquema como este no trabajé. Con actores como ellos no trabajé. Entonces, era interesante el desafío con ellos y con Mariano Pensotti. Son amigos y artistas increíbles.

-Lorena, ¿cuánto hace que no hacés una misma obra todas las noches?
-Hace años. La última vez que lo hice fue en el Teatro Cervantes en 2017-2018. Y tiene algo bueno, repetir siempre el mismo material y encontrarle todo el tiempo algo que sea nuevo y diferente. Me parecía que estaba bueno hacerlo, experimentar cómo es trabajar en otras condiciones, donde toda la producción acompaña muy fluidamente las ideas creativas.

-¿Cuando te afiances vas a retomar las piezas que dejaste?
-Todos mis otros trabajos no están ni abandonados ni cerrados, sino que están en una pausa. Y más o menos. Porque antes de nuestro estreno hice Imprenteros, Precoz, Testosterona...
-Fernán, ¿ya empezaste a hacer maldades acá en el elenco?
-Mirás: No sé por qué se está corriendo esta bola... No. No tuve tiempo. Hubo una obra en la cual hacía muchas bromas. Fue la única obra en la cual hice tantas jodas, Porque era con Pablo Echarri, que es amigo. Todas las que no hice en la adolescencia, las hice ahí.
-¿Con Suar no te animás todavía?
-Mirás: Con Adrián hay un peligro...
-¿Porque es el productor y te puede despedir?
-Sí, hay un peligro ahí. Pero el peligro es que jodamos y de que no volvamos al texto.

-Vega: De hecho, no hicieron tantos chistes como hacían en Mazel Tov.
-Mirás: En Mazel Tov jodimos un poco más.
-Vega: Parecían dos pibes de la secundaria. ¡Y mirá que Adrián era el director! Acá había muchas horas de ensayo, había que trabajar un montón.

-Mirás: Después del estreno por ahí nos relajamos. Pero sí, trabajamos muy duro para estrenar.

-Vega: Sí, sí, trabajamos un montón. La obra es exigente para la actuación. Es generosa para actuar, es lindo hacerla porque tenés mucho para actuar en términos compositivos. Pero de la misma manera te exige un rigor y una concentración muy grande.
-Mirás: Hay algo que pasa en la comedia que a mí siempre me gusta, que es que hay veces en que tu personaje la está pasando muy mal y la gente se está cagando de risa. O sea, ellos la están pasando muy bien, mientras peor la pasás, más se ríen. La obra es muy vertiginosa, siempre pasa algo nuevo o sale un secreto que no se dijo que genera otro problema. Lo cual hace que la pasemos cada vez peor y nos llevemos todos cada vez peor. Requiere mucha atención para uno como actor, de ir saltando de una situación a otra porque va todo muy rápido.
-Fernán, hablaste de pasarla mal. Después del aneurisma que te dejó internado en terapia intensiva, ¿seguís atesorando cada minuto? ¿O ya desbarrancaste de vuelta?
-Sí, sí. Sigo atesorando cada minuto de manera increíble. Me dura un montón. Cada minuto vale un montón, cotiza más. Yo también pensé que se iba a ir más rápido eso.
Solana Di Tulio
Edición de video.




