Nicole Neumann decidió tomarse un merecido descanso junto a su pareja, el piloto Manu Urcera, y el resto de su familia en un destino soñado. Sin embargo, lo que prometía ser una estadía puramente placentera terminó convirtiéndose en un momento de tensión y angustia.
Fiel a su estilo comunicativo en las redes sociales, no dudó en compartir con sus seguidores el peculiar problema que alteró la paz de sus días de descanso en el extranjero.
El insólito episodio que desató el malestar de la rubia estuvo vinculado con un percance doméstico e imprevisto que afectó directamente su rutina diaria. Según reveló a través de sus historias de red social, la situación escaló a tal punto que la llevó a manifestar públicamente que se encontraba completamente en crisis.
EL DETALLE DEL HOTEL QUE PUSO EN CRISIS A NICOLE NEUMANN
Todo comenzó cuando la conductora relató, en una emisión de Solo con Niki, el ciclo de streaming que conduce junto a Geraldine Neumann, Juan Otero y Justina Scasso, el particular inconveniente que enfrenta en el hospedaje donde se aloja junto a Urcera y su hijo Cruz. “En este hotel en el que estamos ahora, que es hermoso y la atención es excelente, la puerta del baño es de vidrio. Estoy en crisis”, disparó la modelo, sin filtro.

Lejos de tratarse de una simple anécdota, la revelación se conecta con una postura que Neumann sostiene desde hace años: su fuerte reserva a la hora de compartir el baño con su pareja. Según explicó, ninguno de sus novios o maridos supo jamás cuándo ella iba al baño, ni siquiera el padre de sus hijas, con quien convivió once años. “Para mí es mataerotismo total”, sostuvo en otra oportunidad, al justificar por qué evita ese tipo de exposición en la intimidad.
LAS ESTRATEGIAS DE NICOLE NEUMANN PARA SOBRELLEVAR LA SITUACIÓN
Consultada sobre cómo logra manejar la convivencia en esas condiciones, la modelo detalló su estrategia diaria: “Hay que esperar a que el otro salga, o cuando está en la pileta o desayunando, aprovechar ese momento. Si no, es imposible”. Además, cuestionó la decisión de diseño del hospedaje y se preguntó por qué alguien elegiría una puerta transparente para un baño de hotel.

La distribución del cuarto tampoco ayuda: la bacha y el espejo están ubicados en un espacio abierto, a la vista de todos, lo que multiplica la dificultad para mantener su privacidad. Con el correr de los días, sin embargo, Neumann reconoció que logró hacer las paces con la situación y que ya la asumió como parte del viaje.
Esta no es la primera vez que la modelo habla del tema. En una entrevista anterior había asegurado que jamás permitió que una pareja la viera en situaciones íntimas relacionadas con el baño, y que apela a distintas excusas —desde salir a caminar hasta anotarse en el gimnasio del hotel— con tal de no ceder en ese límite personal.




