Benjamín Vicuña (47) atraviesa un gran momento personal y profesional. El estreno de The Balls (eltrece) donde debutó como conductor, viene acompañado por un sinfín de películas y series en la que es protagonista.
En su vida privada, este comienzo de 2026 lo encontró de vacaciones en Uruguay junto a sus hijos y a Ana Espasandín (41), su pareja. ¿Cómo y cuándo comenzó esta historia de amor?
El actor reveló que el destino jugó su parte. Si bien se conocían de antes, fue un viaje laboral a Europa el que terminó de unirlos. París, en pleno febrero, fue el escenario donde la relación comenzó a tomar forma.

Una ciudad que suele ser sinónimo de romance funcionó como punto de partida para una historia que creció sin apuros, lejos del ruido mediático.
Ana Espasandín no pertenece al mundo del espectáculo. Es arquitecta, madre de dos hijos y mantiene una vida profesional y personal completamente ajena a la exposición pública.
Esa distancia con los medios es, justamente, uno de los aspectos que Vicuña busca preservar. Aun cuando el interés de la prensa creció tras confirmarse el romance, ella eligió mantenerse en silencio y continuar con su rutina habitual.

LA HISTORIA DE AMOR DE VICUÑA Y ESPASANDÍN
Cuando las primeras versiones de romance comenzaron a circular, el actor habló desde un lugar honesto y sereno. Dijo estar contento, viviendo algo reciente, sin la necesidad de ponerle etiquetas ni apresurar definiciones. Destacó, además, las cualidades humanas de su pareja y expresó su deseo de cuidar el vínculo, entendiendo que no todo necesita ser contado.

Con el correr de los meses, la relación se afianzó y dio paso a un nuevo desafío: el ensamblaje familiar. Vicuña, padre de Blanca, Bautista, Benicio, Beltrán, Amancio y Magnolia, se refirió a este proceso como algo que se da desde la madurez y el respeto por los tiempos de cada uno.
Vicuña habló de tranquilidad, de procesos naturales y de una sensación de armonía que no siempre es fácil de alcanzar, pero que hoy siente presente.
El actor también reflexionó sobre el amor en esta etapa de su vida. Sin grandes discursos ni fórmulas, habló de la importancia de encontrar un compañero, de cuidar a quien no eligió la exposición como camino y de no forzar relatos que puedan incomodar.






