El 25 de Mayo suele ser sinónimo de pastelitos, escarapelas y el clásico acto escolar con los chicos bailando folklore frente a los padres. Sin embargo, hay un antecedente que rompió todos los moldes de la tradición y que, cada año cuando llega esta fecha patria, vuelve al centro de la escena y reabre una grieta implacable en las redes sociales.
Se trata del revolucionario (y para muchos, escandaloso) acto organizado en el Instituto Secundario General Belgrano, de la localidad de Escobar, donde una docente decidió patear el tablero de los roles de género tradicionales.

Roles invertidos: los varones de pollera y las nenas de pantalón
Históricamente, en las escuelas argentinas fue común que, si faltaban varones para el pericón o el gato, alguna nena se vistiera de gaucho para cubrir el bache. Pero el camino inverso nunca se transitaba. Hasta que la profesora de ESI (Educación Sexual Integral), María Lorena Echeverría, decidió cambiar las reglas del juego.
Para el acto patrio, la docente propuso una dinámica disruptiva: que todos los varones del curso se vistieran con las polleras de damas antiguas y las mujeres lucieran la vestimenta masculina.
“Mi mamá, profe de ESI, organizó el acto del 25 de mayo e hizo que bailen con los roles de género invertidos”. El tuit de la hija de la docente en 2019 que desató el fenómeno viral.
Orgullosa de la iniciativa, su hija Ana decidió compartir las imágenes en X (en ese entonces Twitter) bajo el usuario @chillindrina. Lo que no imaginaba era el tremendo tsunami de reacciones que iba a provocar a nivel nacional.





