Así como el skincare transformó la forma de cuidar la piel, ahora el mundo de la belleza pone el foco en una nueva zona: el cuero cabelludo. El llamado scalp care se instaló como una de las tendencias capilares más fuertes y propone empezar a cuidar el pelo desde la raíz.
Dentro de esta búsqueda de tratamientos más específicos aparece uno de los desafíos más comunes: el pelo mixto, que combina raíces con exceso de oleosidad y largos secos, debilitados o dañados.
Según un sondeo de Kantar, el 46% de las personas asegura tener el pelo graso, una condición que puede generar dudas a la hora de elegir productos. Mientras que una limpieza insuficiente puede dejar las raíces pesadas, lavar en exceso puede eliminar la hidratación natural que el cabello necesita.
EL NUEVO OBJETIVO DEL CUIDADO CAPILAR: ENCONTRAR EL EQUILIBRIO
El cuero cabelludo es piel y necesita atención al igual que el rostro. Aunque muchas veces se busca eliminar la grasitud, el sebo cumple una función clave: protege y ayuda a mantener saludable la fibra capilar.
Por eso, la nueva tendencia apunta a rutinas que no solo controlen la oleosidad, sino que también reparen los largos dañados. La clave está en combinar productos purificantes con fórmulas que aporten nutrición sin dejar sensación pesada.
Entre los ingredientes que ganaron protagonismo aparece el colágeno vegetal, utilizado para fortalecer la fibra capilar y mejorar su resistencia, junto con activos derivados de frutas como los AHA, que ayudan a controlar el exceso de sebo de manera suave.
LA RUTINA IDEAL PARA EL PELO MIXTO
Para quienes tienen raíces grasas y puntas secas, los expertos recomiendan una rutina en tres pasos:
1. Shampoo purificante: ayuda a limpiar el cuero cabelludo y eliminar residuos sin resecar.
2. Acondicionador reparador: se aplica de medios a puntas para devolver suavidad y cuidar la fibra capilar sin aportar peso.
3. Crema para peinar liviana: permite proteger el pelo del calor, reducir el frizz y mantenerlo manejable durante el día.
En esta tendencia de cuidado equilibrado se suma Goodbye Daños Oil Control de Fructis Garnier, una línea pensada para atender las dos necesidades del pelo mixto: controlar la oleosidad de las raíces y reparar los largos dañados con una fórmula que combina colágeno vegetal y activos derivados de frutas.
El auge del scalp care demuestra que el futuro del cuidado capilar no está en combatir un solo problema, sino en entender las necesidades del pelo y crear rutinas que lo mantengan saludable desde la raíz hasta las puntas.