Natalia Oreiro fue una de las grandes protagonistas del 29º Festival de Málaga, donde recibió la prestigiosa Biznaga de Honor en reconocimiento a su destacada trayectoria artística.
Activa en redes sociales, la actriz y cantante compartió su emoción por el reconocimiento y reflexionó sobre el camino recorrido a lo largo de su vida.

Festival de Málaga: Natalia Oreiro recibió el premio Biznaga de Honor por su trayectoria
“Gracias por esta Biznaga de honor, Festival de Málaga. Somos la suma de nuestras vivencias y recuerdos, como decía Galeano: ‘Estamos hechos de historias’”, escribió Oreiro en sus redes.
En ese mismo mensaje, la artista recordó un momento muy importante de su infancia y el vínculo de su familia con España.
“Hace 40 años con mi familia emigramos a Málaga en busca de un futuro mejor, repitiendo lo que 80 años antes mis abuelos españoles hicieron llegando a Uruguay”, expresó.

Durante su visita al lugar, Natalia también aprovechó para reconectarse con sus recuerdos más íntimos.
“Estos días recorrí el barrio de mi niñez, Miraflores de Los Ángeles, y subí al Monte Coronado. Lo que te pasa en la infancia te queda grabado en el corazón”, reflexionó Oreiro.
Con profunda emoción, la actriz cerró su mensaje con una frase que conmovió a sus seguidores:“Este premio no se lo dan a la actriz que soy hoy, sino a la niña que fui”.


El impactante look de Natalia Oreiro en el Festival de Málaga
Además del reconocimiento a su carrera, Natalia Oreiro se robó todas las miradas en la alfombra roja con un elegante vestido de alta costura diseñado por Javier Saiach.
“Natalia Oreiro por Javier Saiach en el Festival de Málaga, España”, escribió el diseñador en un posteo de Instagram donde compartió imágenes del look de la actriz.

Saiach explicó que se trató del modelo Oreiro Rouge Écarlate, un vestido de alta costura confeccionado en shantung de seda rojo escarlata.
“El diseño presenta escote en U y corsage allongé, estructurado mediante nejas que modelan el torso con precisión artesanal”, detalló el diseñador.
La pieza se completa con una falda amplia y volumétrica, que aporta dramatismo, movimiento y una fuerte presencia escénica, convirtiendo a Oreiro en una de las figuras más elegantes de la noche.







