El martes 18 de agosto a las 10 de la mañana Flavia Palmiero (60) vuelve a uno de sus grandes amores: la conducción. Antes de debutar con Nuevo Día, el magazine que conducirá en Ciudad, adelantó en exclusiva de qué tratará el programa, qué la enamoró de la propuesta y cómo está retomando el contacto con su público.
Además, abrió su corazón para contar en qué momento de su vida la encuentra este nuevo proyecto laboral, por qué no expone a sus hijos y cómo se siente después de pasar por el quirófano para realizarse una explantación mamaria.
- Flavia, bienvenida a Ciudad Magazine. Pronta a estrenar Nuevo Día...
- El martes 18 acá estaremos, de lunes a viernes, de 10 a 12, en vivo, . Estoy muy, muy, muy que no lo puedo creer todavía. Hoy pensaba: “¿La noche anterior pordré dormir?“. Ese día se los voy a contar. Porque, bueno, soy bastante obsesiva.
- ¿Cómo te llegó la propuesta?
- Yo el año pasado le dije a Ale -Alejandra Benevento, su representante-: “¡Ay, tengo ganas de volver a la tele ya!“. No sé por qué. Era como que lo manifesté, como les dije hoy en el programa. No sé, me agarró, me agarró, y me lo propusieron y me quedé como helada porque realmente tenía ganas. Tenía ganas de hacer esto.
Pero igual no me lo creo hasta que llegue el momento de estar en la cámara. Ojalá lo sienta como algo natural, como lo sentí siempre... como si estuviera en el living de mi casa, ¡aunque con los nervios en la panza como corresponde! Tanta inconsciencia no creo que me pase. Después, sale espectacular, pasa todo y te sentís la persona más feliz del planeta. Pero la previa, se sufre.
Flavia Palmiero“Ojalá lo sienta la conducción de Nuevo Día como algo natural, como lo sentí siempre... como si estuviera en el living de mi casa, ¡aunque con los nervios en la panza como corresponde!“.
- Encima Nuevo Día es en vivo.
- Y acá es en vivo. Tiene sus cosas. Vamos a ver. Yo he hecho programas en vivo y tiene un lindo secreto. Te saca lo natural del momento, lo espontáneo, y eso está bueno porque es auténtico.
- ¿Qué nos podés adelantar de Nuevo Día? ¿Qué va a tener de distinto a otros magazines?
- La propuesta básicamente es transmitir una energía linda, poderosa, fuerte, de transformación, de confianza, para arrancar con un día bien alegre, bien arriba. Vos lo sabés porque has visto mis programas de muy chiquita... La idea es que crecimos juntos y acá estamos, así que es otra etapa.
Yo creo que ya está todo inventado en la televisión. De hecho, yo he hecho un magazine hace más de 20 años, así que me reciclaré a mí misma también. Y la idea es esa: transmitir buena energía. Yo creo que Nuevo Día es un espacio donde la gente pueda disfrutar, ser feliz, informarse. También, sentirse contenta, cómoda, y transmitirle buena energía y confianza.

- ¿Quiénes te van a acompañar?
Y van a venir, seguramente, invitados que nos van a compartir sus historias de vida, a la cual yo también aportaré mi granito de arena. Nos vamos a sorprender con comida rica, cosas lindas. Vamos a hablar de moda, de cómo reinventarse, de la energía.
Vamos a tener a Juan Echegoyen y Paula Galoni hablando de espectáculos, a Gabo que es el cocinero, y a Francisco que es el locutor. Todos vamos a hacer equipo, a trabajar juntos. Pero esto se hace al andar. Nosotros podríamos tener meses de reuniones en la oficina. Pero los programas de televisión se hacen en el set.
Y habrá mucho más que todo esto, así que los invito a que lo vean, a que lo compartan y a que crezcamos juntos también, porque los formatos van tomando forma y se van reacomodando cosas.
- Me contaste que lo manifestaste a este proyecto. Pero, ¿qué te sedujo particularmente para aceptarlo?
- Lo manifesté, pero no me lo imaginé en ningún contexto. Entonces, no es pretencioso. Es como un deseo y una sensación. Llegó el momento que me lo propusieron, así, muy naturalmente, tanto Eugenia Clemente como Esteban Farfán.
Yo había arrancado la filmación de la película -Un funeral y medio-. Me mandan un mensaje. Les digo: “¡Guau!“. Hablo con mi representante, nos juntamos y fluyó. Estábamos de acuerdo con lo que queríamos hacer y transmitir. Entonces, eso me entusiasmó mucho. Lo hacemos desde una conexión muy ligera, linda. Entonces, creo que eso es lo que me gustó.
También, me gustó que sea en Ciudad Magazine porque sé que es una pantalla, por un lado, relajada, pero por otro, intensa. Es una pantalla que tiene mucha vista. De hecho, lo anunciamos poquito y ya mucha gente por la calle me felicita. Yo digo: ”¡Guau!“. Es como que tiene mucha visibilidad. Y me dijeron: ”Olvidate del minuto a minuto". Entonces... ¡Ah! Más relajado todavía. Eso me gustó, pero no para bajar la guardia, sino para poder sacar de uno lo mejor.
No tener esa presión y darle sus tiempos a un entrevistado,o a los temas que queremos, o mismo disfrutar de hacer televisión. Yo vengo de otra televisión, en la cual se disfrutaba mucho. Nos divertíamos mucho, incluso en los pasillos. Así que quiero volver un poquito a esa televisión y a esos equipos.
- Quizás estamos más acostumbrados a las rispideces entre panelistas...
Eso no. La idea es trasmitir algo lindo y positivo, sin perder la actualidad, la información.
- ¿Cómo tomás también este reencuentro con el público? Como decís, se corrió el voz a voz de que Flavia vuelve a la conducción, y la gente empieza a apoyarte y a seguirte.
- Vos pensá que este año se me están dando mis dos amores, que son el cine y la televisión. Yo elegí la tele en su momento cuando era muy chica. Entonces es como que la tele es mi medio de hermandad, mi familia. Yo en la tele crecí; me crié prácticamente.
También me elegí yo hace muchos años, así que ojalá que esto sea una reconciliación con la tele y con el público, aunque la gente siempre está. Eso me da mucho afecto. Son 42 años ya. Es mucho tiempo. Soy otra persona, con un montón de experiencia claro.
Flavia Palmiero“Me encuentro con 60 años, con más fuerza que cuando tenía 20 (...) La cámara no es un freno. Al contrario, me enciende”.
- ¿Cómo te encontrás vos a nivel personal?
Me encuentro con 60 años, con más fuerza que cuando tenía 20. Yo creo que tiene que ver con la plenitud de la edad, de elegir más el momento, y de haber trabajado mucho para esto; de haber entendido que hay sacrificios, que hemos perdido muchas veces y que hemos ganado otras.
Hay más miedos que en la juventud, pero miedos cotidianos, naturales. Uno es más consciente quizás, pero hay que luchar con eso. Así que me agarra en un momento en el que estoy muy contenta. Yo siempre he sido muy trabajadora. Le saco agua a las piedras. Por eso siento que es orgánico esto. A mí me pasa naturalmente que la cámara no es un freno. Al contrario, me enciende.
- Te hemos visto celebrar tus 60 años, junto a tu pareja, a tu mamá que te acompaña siempre, a tus hijos.
Sí, mis dos hijos pudieron estar conmigo, al igual que muchos amigos y familiares. Fue un festejo como yo quise: en casa, con mis hijos, con mi mamá, con mi novio, con nuestros amigos, con mis compañeros de trabajo y la gente que colabora conmigo en mi marca. Así que pude unir todos esos grupos. ¡Bailamos y disfrutamos como si no hubiésemos bailado nunca! ¡Fue lindo!
- En cuánto a tus hijos -Giuliana y Gianmarco Battellini-, ¿por qué preferís no exponerlos en público?
- Ellos, desde los 5 años, decidieron no ser famosos y está muy bien. Los respeto. Me encanta que sean así como son. Por eso no los muestro, pero están siempre conmigo. Es decisión de ellos y también mía. Ellos llevan una vida normal y me dicen: “Tu fama es por tu actividad. Nuestra actividad no es ser hijos tuyos. Entonces no tenemos por qué pasar por las cosas que vos pasás porque nosotros no elegimos esa actividad.
Flavia Palmiero“Para mis hijos, yo llego de trabajar y es como si volviera de una oficina, no de un canal de televisión. Es el trabajo de mamá, un trabajo normal. Yo crié a mis hijos, no a mis fanáticos. En casa no viven mis fanáticos, viven mis hijos”.
- ¿Tienen sus carreras, sus trabajos totalmente ajenos a los medios?
- Sí. De hecho, por ejemplo, yo estoy acá y ellos no saben que yo estoy haciendo una nota. Yo no sé si van a ver el programa. Mi hijo vive en Lituania. Vino estos dos meses a estar conmigo, pero ellos siempre fueron así. Yo iba a un programa de televisión y no era: “Vamos a ver a mamá que está en la televisión”.
Para ellos, yo llego de trabajar y es como si volviera de una oficina, no de un canal de televisión. Es el trabajo de mamá, un trabajo normal. Yo crié a mis hijos, no a mis fanáticos. En casa no viven mis fanáticos, viven mis hijos.
- Te escucho y tenés un estilo de vida totalmente opuesto a los famosos de hoy que todo lo exponen.
- Fue así siempre. No me gustaría cambiarlo. Ahora se expone todo. No me siento cómoda con todo eso. Sin embargo, hubo etapas en las que una tuvo que estar expuesta y etapas en las que no. Siempre elegí no estarlo, pero obviamente soy una persona popular. No reniego, pero tampoco lo estimulo.
- ¿Cómo te llevás con la moda, lo estético?
- Tengo una empresa, una marca de moda que está funcionando increíblemente bien. La creé pensando en que no iba a trabajar más como actriz ni como conductora, y realmente creció un montón. Yo seguí en contacto con el público a través de mi marca, cosa que es muy lindo. Ahora, obviamente, vamos a seguir. En el programa, vamos a mostrar.
Es un trabajo diferente a esto. Es un gran trabajo, muy creativo. Yo soy la modelo. Por eso ahora viajé a hacer las fotos de la campaña de verano, de los trajes de baño. Es como que soy una mamá pulpo. Es como que me reparto.
Y en el programa vamos a hablar mucho de moda porque a la gente le encanta. Sin embargo, también hay que aceptarse a sí mismo. Está bueno recibir estímulos de afuera, pero sin cambiar uno su personalidad, y amigándose con lo bueno y con lo malo. O sea, no tratando de ser otro, sino siendo lo más natural posible.
Flavia Palmiero“Desde que me quité las prótesis mamarias, me siento más cómoda con mi cuerpo. Me ayudó mucho más a conectarme conmigo y a verme mejor. Volví a como era. Me liberé de un peso que estaba de más. Es un alivio”.
- Hace un tiempo nos sorprendiste en redes con un video en el que confesaste que pasaste por el quirófano para tenes una estética más natural.
Sí. Yo no tengo cirugías. No es que no estoy a favor, sino que estoy a favor de que cada uno haga lo que quiera. Yo en mi vida trato de convivir con lo que tengo y de mejorar lo mismo que ya hay. En su momento, di mamar a mis hijos y quise recuperar. Y en ese momento estaba muy de moda ponerse lolas. Entonces, lo hice hace 25 años. Yo estaba muy contenta. No era tan grande lo que me puse, pero pasa el tiempo, las lolas crecen, y este último año me sentía muy incómoda.
Hace más de un año que tenía ganas de hacerlo, pero no me imaginé que iba a ser tan simple. No imaginé que me iba a hacer tanto bien. Te lo digo honestamente: vengo de haber estado en la playa, de hacer producción de fotos y de verme mucho mejor a nivel estético.
Me siento más cómoda con mi cuerpo. Me ayudó mucho más a conectarme conmigo y a verme mejor. Volví a como era. La ropa me cae mejor. Mi hija me ayudó mucho cuando tomé la decisión. Me dijo: “Mamá, ¡sí!”, y lo hicimos rapidísimo. Así que me sentí liberada de un peso que estaba de más. Lo compartí en redes porque sentí un alivio. Y curiosamente empecé a leer las historias de muchas mujeres que lo habían hecho en su momento -o que lo iban a hacer-, y que había sido alucinante. Entonces creo que eso está buenísimo. Esa es la parte positiva, en la que uno puede ayudar contando ciertas cosas que hizo.
- Totalmente contra la marea.
- Siempre me tocó luchar contra los molinos de viento. Siempre.
- Nuevamente, bienvenida a Ciudad.
Gracias. Para mí es un gran honor y una linda oportunidad de volver a la tele y de volver a sentirme como en casa. Gracias por esta bienvenida.
Video y edición:
Solana Di Tullio



