Lio Messi y Antonela Roccuzzo protagonizan uno de los romances más admirados del deporte mundial, pero pocos conocían los detalles de cómo empezó todo, en una charla íntima con su sobrino Tomás.
El astro del Inter Miami abrió su corazón y recordó los orígenes de su historia de amor desde una época en que todavía usaba botines de niño en el Newell’s Old Boys.
CÓMO MESSI CONOCIÓ A ANTONELA ROCCUZZO SIENDO UN NENE
El tres veces ganador del Mundial contó que la historia comenzó en las inferiores del Newell’s, cuando tenía apenas 6 o 7 años. Fue a través de Lucas, primo de Antonela y uno de sus mejores amigos de toda la vida, que el futbolista empezó a frecuentar la casa familiar y conoció a quien décadas después sería su esposa.

“Siempre me gustó. En esa época se llamaba amigovios”, recordó Messi con una sonrisa, en el programa de streaming Dispuestos a Todo (Abitare), conducido por su sobrino.
El quiebre llegó cuando, a los 13 años, Leo viajó a España para comenzar su carrera en el Barcelona. La distancia y las comunicaciones costosas de la época fueron alejando poco a poco al joven Messi no solo de Antonela, sino también de Lucas. “Nos distanciamos mucho”, reconoció el jugador.

EL MESSENGER QUE VOLVIÓ A UNIR A MESSI Y ANTONELA
La tecnología jugó a favor del amor cuando ambos tenían entre 16 y 17 años. El messenger fue el puente que los reconectó, y la chispa que había quedado encendida desde la infancia volvió a prenderse con fuerza.

“No habíamos perdido ese sentimiento que teníamos desde chicos, no había cambiado nada”, aseguró el capitán de la Selección Argentina. A los 19 o 20 años, finalmente se pusieron de novios.
Messi también reveló una anécdota que arrancó carcajadas: Lucas, el amigo y primo de Antonela, se ponía celoso y no quería que se vieran. “No me dejaba ir... Cada vez que yo iba a la casa no le gustaba mucho”, contó entre risas.

Con el tiempo, la situación se acomodó sola. Y los propios celos de Leo también quedaron en el pasado: “Era bastante celoso cuando era pibe, cuando estábamos de novios, al principio. Después ya no”, admitió sin vueltas.

La pareja se casó en 2017 en Rosario y hoy son padres de Thiago, Mateo y Ciro.





