"Los ricos también lloran" fue el pasaporte para la internacionalización de Verónica Castro

La trama fue llevada a más de 120 naciones y traducida a unos 25 idiomas, lo que permitió el impulso de un cambio en la realización de las telenovelas en Latinoamérica.

"Los ricos también lloran" fue el pasaporte para la internacionalización de Verónica Castro
"Los ricos también lloran" fue el pasaporte para la internacionalización de Verónica Castro

Cuando un escritor se inspira y produce una novela apuesta al éxito de su trabajo, pero en oportunidades las expectativas superan al creador de la obra, quien quizá no imagina el alcance que pudiera tener su trabajo que en oportunidades traspasa fronteras e idiomas.

Este pudiera ser el caso de la exitosa novela mexicana Los ricos también lloran, que fue protagonizada por la actriz, presentadora de televisión y cantante Verónica Castro y el actor Rogelio Guerra.

La trama fue producida en el año de 1979 por Valentín Pimstein, quien realizó un trabajo exclusivo para Televisa. La misma fue dirigida por Rafael Banquells.

La telenovela fue llevada a más de 120 países de los diferentes continentes, entre ellos toda América, Europa, Asia, África y Oceanía, y además fue traducida en al menos 25 idiomas, entre ellos portugués, italiano, francés e inglés, y también tuvo doblajes en versiones menos comunes como en polaco, ruso, japonés, punjabi (para India), cantonés, mandarín (para China), árabe (para Egipto y Arabia Saudita) y coreano. 

Esta historia fue escrita por Inés Rodena inspirada en la primera parte de la radionovela del mismo nombre. En la primera parte de la trama hubo arreglos de María Zarattini, mientras que la segunda parte se refiere a la radionovela Cuando se regala un hijo. Esta historia también le dio vida a la telenovela venezolana Raquel.

Los ricos también lloran fue el pasaporte para la internalización de Verónica Castro, quien incursionó en el cine por primera vez en 1970 con la obra Romeo y Julieta y Por eso estamos como estamos; así como también lo fue para Rogelio Guerra, quienes en conjunto lograron consagrar un proyecto como parte de las expectativas naturales de los protagonistas de televisión.

El melodrama mexicano cambió el rumbo y estilo de las telenovelas en Latinoamérica, y la del actor Rogelio Guerra, quien para el año de 1980 se convirtió en el galán más cotizado de la década y medios faranduleros.