A Reese Witherspoon no le gusta el color negro para vestir

La actriz, quien cuenta con una línea de ropa, adora el color rosa y el pelo rubio platino.

A Reese Witherspoon no le gusta el color negro para vestir
A Reese Witherspoon no le gusta el color negro para vestir

Desde hace tres años, Reese Witherspoon se adentró en el mundo de la moda y creó su firma Draper James, una línea de ropa y estilo de vida inspirada en la mujer del sur de EEUU.

"Hacemos muchas prendas de colores y materiales brillantes. Lo que no trabajamos es el negro. Nuestro negro es el azul navy. La gente lleva negro en los funerales. Yo de hecho no llevé nada negro cuando era adolescente y sólo me dejaron comprarme mi primer par de pantalones negros cuando cumplí 15 años", confiesa la actriz, quien es partidaria de combinar los zapatos con los bolsos, aunque no debe ser una regla fija a la hora de vestir.

En contraste con su aversión  por el color negro, Witherspoon adora el color rosa y el pelo rubio platino, mientras que al referirse a Draper James destaca que su firma presenta una variedad de prendas, accesorios, joyería y objetos decorativos impregnados por el estilo sureño y con un toque californiano.

“Con esta línea de ropa quiero honrar mi pasado y permitir a otros abrazar la belleza, el estilo y el entusiasmo que representa lo que está ocurriendo hoy en el sur. Espero que, en cierto modo, la gente se dé cuenta de lo mucho que ha cambiado esa zona y de la cantidad de experiencias culturales que están sucediendo allí ahora mismo”, destaca la actriz, nacida en 1976 en Nueva Orleans, Luisiana, y criada en Nashville (Tennessee), a propósito de que su firma tiene mucho de su estilo de vida.

El nombre de Draper James tiene arraigo familiar.  Draper en honor a la abuela de Reese, Dorothea Draper, y James por su abuelo William James Witherspoon. “De él aprendí los buenos modales y de ella sus primeras lecciones de moda, como el poder de un accesorio para cambiar un vestido. Era una mujer muy elegante”, describió la actriz.

Los vestidos y las polleras estrechas, los estampados de flores (en concreto, la magnolia, como un símbolo de la marca), los lunares y los colores pasteles predominaron en la primera colección que sacó al mercado la protagonista de Una rubia muy legal.