Katherine Schwarzenegger: “El cuerpo perfecto no existe”

La joven, quien heredó el talento de su padre Arnold Schwarzenegger, se destaca como modelo.

Katherine Schwarzenegger: “El cuerpo perfecto no existe”
Katherine Schwarzenegger: “El cuerpo perfecto no existe”

El famoso actor Arnold Schwarzeneggerprotagonista de la célebre película The Terminator, no es el único de la familia que atrae a los paparazzis y ocupa centimetraje en la prensa, ya que su hija mayor Katherine Schwarzenegger también se está convirtiendo en toda una celebridad.

Con dos libros publicados, I Just Graduated… Now What? y Rock What You Got: Secretos para amar su belleza interior y exterior de alguien que ha estado allí y de regreso, a la joven de 28 años también le atrae el mundo de las pasarelas donde se siente como pez en el agua.

Y es que la hija mayor del ex gobernador de California, además de estudiar periodismo como su madre María Shriver,  es una apasionada de la moda y de la belleza, y además fue imagen de la casa española de vestidos de novia Atelier Pronovias.

Katherine adornó el portafolio de la colección de trajes de novia del año 2017 y, según confesó una vez que fue elegida, quedó encantada con tal distinción y con los diseños que lució.

En su opinión, los vestidos bien podrían utilizarse para recorrer una alfombra roja, lucir elegante y hermosa, además que le parecieron bastante cómodos.

Una de las cosas que más llamó su atención es que los modelos están confeccionados para mujeres de todas las tallas y contexturas, bien sean delgadas o con curvas.

"He aprendido que el cuerpo perfecto no existe y eso es muy importante”, destacó Katherine, quien viene levantando las banderas de la autoestima como mecanismo para que lo seres humanos se sientan bien tal y como son, y mantengan una imagen positiva de sí mismos.

Katherine tiene unos impactantes ojos verdes que contrastan con su cabello negro y su piel blanca. La joven sacó las finas facciones de su madre y cada vez que se pasea por un evento público se roba miradas y los fotógrafos aprovechan para retratar su agraciado rostro. Esa belleza va de la mano con su ya demostrado talento.