Los hijos de Aretha Franklin eran criados por su abuela y hermana mientras consolidaba su carrera

La diva recorría cientos de escenarios para ofrecerle sus mejores temas musicales a su público.

Los hijos de Aretha Franklin eran criados por su abuela y hermana mientras consolidaba su carrera
Los hijos de Aretha Franklin eran criados por su abuela y hermana mientras consolidaba su carrera

Sus embarazos precoces no fueron impedimento para que Aretha Franklin iniciara con éxito una carrera artística que la catapultó a la fama en Estados Unidos, su país natal, y el resto del mundo.

Su primer hijo fue Clarence, quien nació el 28 de enero de 1955, y dos años más tarde llegó Edward. Luego, Kecalf y Teddy Jr. completaron la familia. Éstos fueron muy activos en el mundo de la música, tanto así que Teddy fue director de la banda de músicos de su madre en la que además tocaba la guitarra eléctrica.

El primer hijo de Aretha nació cuando ella apenas tenía 12 años. El padre es Donald Burk, mientras que el progenitor de su segundo hijo es Edward Jordan.

A pesar de ser un tema público, a Aretha no le gustaba hablar sobre su maternidad precoz. En tanto, se conoció que su abuela y hermana criaban a los chicos mientras la diva consolidaba su carrera en la música.  

Aretha vivió con Teddy White desde 1962 hasta 1969, cuando concibió Teddy Jr. en febrero de 1964. Luego, se divorció con el argumento de ser víctima de violencia doméstica.

El cuarto y último hijo de la cantante norteamericana es Kecalf, quien nació en 1970, tras la relación de Aretha con Ken Cunningham. Unos años más tarde la pareja se divorció.

Posteriormente, en 1978, Aretha se casó con el actor Glynn Turman, de quien se divorció en 1984.

Un hecho que marcó la vida de la cantante estadounidense fue un leve accidente aéreo ocurrido en 1984. Desde esa oportunidad, Aretha desarrolló un gran temor a volar y solo hizo giras musicales en las principales ciudades de los Estados Unidos.

Cuando transcurría el año 2010, Aretha Franklin fue diagnosticada con un cáncer en el páncreas. Los médicos que la trataron ordenaron una intervención inmediata. La operación fue exitosa y la artista se recuperó satisfactoriamente, por lo que retomó su agenda de trabajo. 

Dos años más tarde, Aretha presentó complicaciones en su estado de salud. Los especialistas le recomendaron que dejara los escenarios y se dedicara a tratar su enfermedad y así lo hizo. 

El 16 de agosto de 2018 Aretha murió en su casa en Detroit, acompañada de sus seres queridos y allegados más cercanos. La noticia causó duelo en el mundo musical y en la farándula en general.