La casa de papel: el robo perfecto ya tiene los días contados

Es un proyecto del que no todos esperaban obtener tan buenos resultados, ni la aceptación eufórica del público.

La Casa de Papel: el robo perfecto ya tiene los días contados
La Casa de Papel: el robo perfecto ya tiene los días contados

Durante la primera temporada de La casa de papel, la joya de Netflix, la audiencia observó el sello de la alianza entre los personajes El Profesor (Álvaro Morte) y Berlín (Pedro Alonso), así como la toma de decisiones drásticas que juegan a favor de quienes siguen encerrados en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, mientras descifran cómo llevarse los 2.400 millones de euros con el menor número de bajas.

El atraco comienza a parecer no tan sencillo después de todo. Se generaron muchas grietas entre los pintorescos ladrones con enterizos rojos y máscaras de Salvador Dalí. También la resistencia -dentro y fuera del edificio- es cada vez más compleja, por tanto, los capítulos restantes prometen mucha adrenalina y acción a medida en que se acerca el fin.

“Esta vez el correr riesgos nos trajo buena recompensa”, comentó Sonia Martínez, directora de ficción de la cadena Antena 3, que se encargó de la producción de la asombrosa miniserie. En España, aunque ya terminó hace meses, tuvo un buen rating e hizo que sus actores  se convirtieran en celebridades desde su estreno.

Pero todo lo bueno acaba, así lo recordó Úrsula Corberó (Tokio) a la prensa. “Se vienen cosas fuertes para ella. No estará de acuerdo con ciertas decisiones y eso hará que explote. Es su naturaleza”, dijo la novia del argentino Chino Darín.

También la nieta de La Faraona, Alba Flores en el papel de Nairobi manifestó que el drama se hará más oscuro para los involucrados. “Es una mezcla de buenos y malos momentos. Verán que ella se apoyará en su talento para terminar los objetivos que se plantearon, pero habrá algunas ocasiones en que llegará a su límite”, opinó la actriz.

Entonces ¿qué esperar del final? “La verdad cuando lo leí, esperaba otra cosa, pero es un final como Dios manda. Es una serie de ficción y tiene un final bastante emocional, es lo que diré”, destacó Corberó. En cuanto a Flores, añadió que “al recordar el final se le encoge el corazón”. “Fue lacrimógeno para nosotros. Parábamos las secuencias y nos echábamos a llorar”, confesó.

Faltan pocos días para la segunda temporada de La casa de papel en Netflix. Si no has visto la serie, tenés oportunidad de revivir los episodios anteriores antes de su cierre.