Aitana Sánchez-Gijón, actriz de Velvet: “Me gusta interpretar roles desafiantes” - Ciudad Magazine

Aitana Sánchez-Gijón, actriz de Velvet: “Me gusta interpretar roles desafiantes”

 Sus últimos trabajos incluyen la obra clásica Las Troyanas y el film Thi Mai.

Aitana Sánchez-Gijón, actriz de Velvet: “Me gusta interpretar roles desafiantes”

La hermosa actriz española Aitana Sánchez-Gijón, con una dilatada carrera en el cine, teatro y TV, vivió una muy agitada pero increíble época cuando estuvo en las filas de Velvet, debido a que también se encontraba ensayando para una obra de teatro llamada Los Cuentos de la Peste, del escritor peruano, Mario Vargas Llosa, y cumpliendo grabaciones del corto El Pozo.

Sánchez-Gijón brilló en su papel como Doña Blanca, especialmente cuando el público conoció un lado oculto de ese personaje, que involucraba a la figura de Maximiliano Expósito (Maxi Iglesias).

“De Doña Blanca vi una dimensión totalmente desconocida. Su rol en la trama se fortaleció y eso fue maravilloso. De ahí pasamos a la serie Velvet Colección, donde el público notó grandes cambios. Personajes así son toda una experiencia y se disfrutan muchísimo. Yo lo hice”, mencionó la actriz a la prensa española.

Lo último que se supo de esta gran intérprete fue de su obra clásica llamada Las Troyanas, que estrenó hace pocos días en Catalunya, y del estreno del film Thi Mai dirigida por Patricia Ferreira, donde compartió el estelar con Adriana Ozores y Carmen Machi.

“Me gusta interpretar roles desafiantes, pero a veces no hay muchas oportunidades en el medio… sobre todo si se es mujer. Hay tantas historias por contar, pero existe una fuerte discriminación. Hay profesionales capacitadas como productoras y directoras, el problema es que para ellas siempre hay un 30 o 40% menos en el presupuesto, contrario al hombre. Es lamentable, pero hay desconfianza hacia el trabajo de la mujer en el cine”, opinó de forma contundente.

Más allá del problema de género, también enfrentó en oportunidades anteriores el sentirse encasillada por su edad (está muy cerca de los 50 años), en especial después de convertirse en madre.

“Pasas de ser el objeto de deseo a la mamá del objeto de deseo. No pienso aferrarme al sueño de una juventud eterna, porque es imposible. Pero, quisiera seguir haciendo lo que amo: actuar. Me encantaría continuar con impulso, energía y memoria, para mantenerme en el escenario. Eso es lo que soy, mi medio, mi vida, lo que adoro hacer”, finalizó.

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