Los repasadores de cocina suelen acumular grasa, restos de comida y olores que no siempre desaparecen con un lavado convencional. Para recuperarlos, en redes sociales volvió a circular un viejo truco casero que combina jabón blanco, bicarbonato de sodio y agua muy caliente.
La técnica fue difundida por varias cuentas de Instagram y apunta especialmente a los repasadores muy percudidos. La propuesta consiste en utilizar jabón blanco rallado, una cucharada de bicarbonato y agua hirviendo, y dejar las telas en remojo durante unos 15 o 20 minutos.
// Poner una moneda sobre el router del WiFi: por qué lo recomiendan
Aunque suele hablarse de “hervir el jabón”, en realidad no es necesario mantener los repasadores hirviendo en una olla. La idea es disolver el jabón en agua muy caliente y aprovechar esa solución para aflojar la suciedad adherida a las fibras.
Para qué sirve mezclar jabón blanco y bicarbonato
La combinación tiene sentido desde el punto de vista de la limpieza. El jabón ayuda a desprender y arrastrar grasas, mientras que el bicarbonato de sodio es un álcali suave utilizado como agente limpiador y puede colaborar sobre suciedad aceitosa. La Universidad de Georgia lo incluye entre los álcalis empleados para limpiar y señala que el bicarbonato es el más suave dentro de ese grupo.

Por eso, el truco puede ser útil principalmente para repasadores de algodón que acumularon grasa y olores. No debe interpretarse, sin embargo, como un método de esterilización ni como reemplazo de un desinfectante cuando realmente se necesita uno.
Una versión difundida en Instagram propone usar aproximadamente dos dedos de jabón blanco rallado para cuatro o cinco repasadores, agua hirviendo y una cucharada de bicarbonato. Luego hay que dejar actuar entre 15 y 20 minutos.
Cómo limpiar los repasadores con jabón blanco y bicarbonato
- Rallar aproximadamente dos dedos de un pan de jabón blanco.
- Colocar cuatro o cinco repasadores en un recipiente resistente al calor.
- Agregar el jabón blanco rallado.
- Incorporar una cucharada de bicarbonato de sodio.
- Cubrir los repasadores con agua hirviendo.
- Dejar actuar la preparación durante 15 o 20 minutos.
- Una vez que el agua haya bajado de temperatura, retirar los repasadores.
- Enjuagarlos muy bien para eliminar los restos de jabón y bicarbonato.
- Lavarlos normalmente y dejarlos secar completamente antes de volver a utilizarlos.
Qué tener en cuenta antes de probar este truco
El método resulta más apropiado para telas resistentes y lavables con agua caliente. Antes de hacerlo con repasadores de colores intensos, estampados o tejidos delicados, conviene revisar la etiqueta de cuidado y probar el procedimiento en una zona poco visible. Las recomendaciones especializadas para el tratamiento de textiles también aconsejan comprobar previamente la resistencia del color.

Además, no conviene transformar el truco en un “cóctel” de limpieza agregando otros productos. El Ministerio de Salud argentino recomienda respetar las instrucciones de los productos domésticos, evitar salpicaduras e inhalación de vapores y, como regla general de seguridad, no mezclar distintos limpiadores sin conocer sus posibles reacciones.
En particular, no hay que agregar lavandina a esta preparación ni experimentar con otros limpiadores. Para este truco alcanza con agua caliente, jabón blanco y bicarbonato, seguido de un buen enjuague y del lavado habitual.



