El video que volvió a viralizarse en las redes sociales muestra una faceta muy poco conocida de sus comienzos en la actuación. Se trata de un comercial filmado hace más de dos décadas para el mercado estadounidense, en el que una pequeña China Suárez se enfrenta, sin ningún tipo de miedo, a un león.
El clip resurgió justo cuando un nuevo video con Mauro Icardi recreó la misma escena, lo que le dio una segunda vida al material.
LA HISTORIA DETRÁS DE LA PUBLICIDAD DE CHICLES
El video, que dura unos 27 segundos y tiene formato vertical, muestra a una familia de ficción recorriendo lo que parece ser una sabana africana a bordo de una camioneta descubierta. De pronto, un enorme león se cruza en el camino y se sube al capot del vehículo, desafiante.

Ahí es cuando la cámara se detiene en el rostro de la pequeña China, que responde al animal masticando un chicle y haciendo una mueca de valentía, sin ningún gesto de temor. Todo esto ocurre al ritmo de “The Lion Sleeps Tonight” (Wimoweh), el clásico tema que le da a la escena un tono ligero y casi de comedia familiar, típico de los comerciales noventosos pensados para el público norteamericano.

Como suele explicarse cada vez que este material vuelve a circular, el anuncio fue filmado para ser emitido en Estados Unidos y muestra a una muy joven China acompañada de su familia ficticia, realizando lo que parece un típico safari por la sabana africana. La publicidad promocionaba un chicle sin azúcar apto también para chicos, y el gesto de “gruñir” mascando frente al león funcionaba como metáfora publicitaria de un producto que da confianza y frescura.
POR QUÉ EL VIDEO VOLVIÓ A SER TENDENCIA
Lo llamativo es que el resurgimiento de este comercial no fue casual. El material había sido compartido originalmente por una cuenta dedicada a la nostalgia de los años 90, y la propia China lo reposteó con emojis de ternura. Poco después, y en medio de rumores de crisis con Mauro Icardi, la pareja recreó la misma postal: el futbolista se asomó sobre el capot de un auto imitando al león del comercial, mientras que la actriz volvió a compartir el spot original como guiño cómplice.

Más allá de la lectura sentimental que muchos le dieron al gesto, lo cierto es que el video funcionó también como una postal de la infancia artística de la China, que empezó a trabajar en publicidad y televisión siendo apenas una nena y hoy, décadas después, sigue generando ternura y humor entre sus seguidores cada vez que estas viejas grabaciones vuelven a aparecer.




