Dibu Martínez no solo es el héroe bajo los tres palos de la Selección Argentina: también es un marido y padre que conquistó a su mujer con flores, cartas y una humildad que pocos le conocen.
La historia con Mandinha Martínez arrancó en una parada de colectivo en Londres y hoy es el pilar emocional de una de las figuras más populares de la Scaloneta.
Todo empezó cuando Emiliano todavía era un juvenil del Arsenal. Mandinha, nacida en Londres pero de padre portugués y madre brasileña, vivía a la vuelta de su casa y trabajaba en el restaurante familiar que frecuentaban los jugadores del club.

El problema era que el arquero, cada vez que la veía pasar, bajaba la cabeza. Ella lo notó y le preguntó a un amigo en común por qué la ignoraba. La respuesta del Dibu fue directa y encantadora: “No soy agrandado, tengo vergüenza. Pero si querés vamos a tomar un café”.
Desde ese primer café, la relación fue creciendo con paciencia y ternura. Se comunicaban en inglés hasta que ella le enseñó portugués y él le dio clases de español, un intercambio que resume bien lo que construyeron juntos.
LA BODA DE ENSUEÑO Y LAS CARTAS QUE MANDINHA TODAVÍA GUARDA
Después de dos años de convivencia, en 2017 se casaron en el Palacio de Brocket Hall, en las afueras de Londres. La celebración duró más de 12 horas y reunió a menos de 100 invitados en un espacio de lujo con canchas de golf, tenis, fútbol y una pileta imponente.

Nada mal para el chico de Mar del Plata que años antes tocaba fondo siendo cedido a préstamo a distintos clubes de Europa.
Mandinha siempre fue clara sobre lo que la enamoró del Dibu: no los lujos, sino los detalles. “No es una persona que te regala cosas caras. Te da una flor, me escribía cartas. Tengo sus cartas guardadas”, reveló en una entrevista. Ese gesto, aparentemente simple, dice mucho de quién es el arquero más allá de los reflectores y las atajadas imposibles.

Hoy la pareja tiene dos hijos: Santi, cuyo nacimiento el propio Dibu reconoció como el punto de inflexión de su carrera, y Ava, que llegó al mundo durante la Copa América 2021 en Brasil.

La pequeña nació dos días antes del partido ante Ecuador por cuartos de final. El arquero no fue a cenar esa noche con sus compañeros para estar pendiente del parto, y al día siguiente salió a la cancha y Argentina ganó 3 a 0 sin recibir ningún gol. Hasta Messi la nombró en la arenga previa a la final en el Maracaná.
CÓMO SUS HIJOS LO CONVIRTIERON EN EL MEJOR ARQUERO DEL MUNDO
El propio Dibu fue contundente al hablar del papel que jugó Santi en su evolución como futbolista. “Nunca atajo por mí, siempre atajo por alguien. Tengo que buscar una excusa para las temporadas”, explicó. Y agregó que desde que nació su hijo, hace varios años, “exploté”.
También reconoció que fue decisivo el trabajo con un psicólogo personal: “Estaba en un punto de mi carrera en el que no sabía para dónde ir. Fue una de las decisiones más correctas que tomé”.

La historia de Dibu Martínez es la de un futbolista que estuvo cedido a préstamo en Oxford United, Sheffield Wednesday, Rotherham, Wolverhampton, Getafe y Reading antes de convertirse en figura indiscutida. Fue el amor de Mandinha, el nacimiento de sus hijos y la decisión de apostar por su salud mental lo que terminó de afilar a uno de los mejores arqueros del planeta.

El mismo que paraliza penales con la mirada fue el que, años atrás, bajaba los ojos cuando pasaba la chica que le gustaba.




