En la Arena Ciudad de México, Flor Vigna se impuso por decisión unánime ante Alana Flores en el combate estelar de Supernova Génesis 2026. Pero el verdadero golpe de impacto no estuvo solo en las tarjetas: fue lo que esa victoria significó para ella.
Una entrada cargada de energía y una pelea intensa

Desde el primer momento, Vigna dejó en claro que no iba a ser una noche más. Su entrada fue un show aparte, llena de energía y personalidad. Lo había anticipado en redes (“algo de locos”), y cumplió.
En el ring, la historia fue otra. Cuatro rounds intensos, con momentos de estudio y otros de pura ofensiva. Flores buscó defender su reinado, pero la argentina terminó inclinando la balanza a su favor.

El clima ya venía tenso desde el pesaje del 25 de abril. Hubo miradas desafiantes y, en un giro inesperado, ambas se abrazaron antes de la pelea, desarmando la previa y mostrando respeto mutuo.
El mensaje más fuerte de Flor Vigna: “El deporte me salvó la vida”

Con el cinturón en la mano y la voz quebrada, Flor Vigna sorprendió a todos con una confesión que conmovió al público mexicano y argentino.
“Quiero decirles que yo estaba en una depresión muy grande y si bien siempre voy a estar agradecida con mi país por cumplir varios sueños, ustedes México me abrazaron en un momento que yo no tenía ganas de vivir”, soltó, visiblemente emocionada.
La ovación fue inmediata cuando agregó: “Estaba tomando antidepresivos y no funcionaban. Y ahí vino la pelea de boxeo y el deporte es mejor que los antidepresivos. Así que gracias, México, por abrazarme en un momento tan triste”.
Un cierre de etapa y un mensaje de esperanza

Vigna también habló sobre el sacrificio que implica el boxeo: “En estos dos años he aprendido que cada persona en este deporte hace un esfuerzo y sacrificio inimaginable. No es un estilo de vida que yo pueda llevar. Me enamoré del boxeo porque el boxeo me encontró en un momento donde me salvó la vida”.
Y anunció su retiro del ring: “Esta ha sido mi última pelea, me voy con el corazón lleno porque logré demostrarme que soy capaz de no rendirme nunca. Si tienes una meta, nunca te rindas”.
Para cerrar, dejó una frase que resume todo su recorrido: “Nunca entenderán el dolor que tomó desarrollar esta calma. Gracias, eternamente gracias a todas las personas que confiaron en mí. Cierro una etapa de mi vida con mucho amor y mucho agradecimiento. Muchas felicidades, Flor”.





