Sorpresa en Cuestión de Peso. Luego de conocerse que Alejandro se separó de Yael, la joven a quien conoció dentro del programa de eltrece, el participante sorprendió al revelar a quién le dedicará el Día de los Enamorados.
Todo comenzó cuando en el estudio, Mario Massaccesi dio la primicia al aire: “Alejandro está recién separado”, atinó a decir el conductor, dejando a todos sus compañeros en shock.
Lejos de apuntar a un nuevo amor, Alejandro fue directo al corazón. “Este San Valentín se lo quiero dedicar primero a mi mamá porque me escucha, me aconseja, siempre habla conmigo y siempre tiene lindas palabras”, expresó, con emoción.
Incluso mostró el profundo significado que ella tiene en su vida: “Tengo un tatuaje acá que es del beso de mi mamá y la llevo siempre conmigo”, agregó, a corazón abierto.
Pero no fue lo único. También amplió su dedicatoria: “Mientras que, a la vez también, se lo quiero dedicar a las personas que siempre están, que bancan y que están detrás de todo lo que vengo haciendo, de toda mi carrera, que es a toda la gente que está siempre en las redes, que me da un buen consejo y buenas palabras para seguir”.
Y cerró con una frase contundente que dejó en claro su prioridad afectiva en este momento: “Estoy enamorado de mi vieja y quiero, obviamente, en este día de San Valentín, dedicárselo a ella, que es la persona que siempre está conmigo y me aconseja”.
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EMOCIÓN TOTAL EN CUESTIÓN DE PESO: EL LLANTO DESCONSOLADO DE CANDELA AL ALCANZAR SU SEGUNDA ALTA
Fue un momento de máxima emoción en Cuestión de Peso. A solo dos días de cumplir siete meses como participante del programa de eltrece, Candela logró su segunda alta después de haber bajado más de 47 kilos.
La balanza marcó el destino. Para evitar la eliminación debía pesar 111,5 kilos o menos, pero el objetivo mayor era claro: si llegaba a 110 kilos o menos, obtendría la tan ansiada segunda alta. La tensión se estiró durante largos segundos mientras el estudio entero contuvo la respiración.
Finalmente, llegó el veredicto. Candela pesó 109,700 kilos; apenas 300 gramos hicieron la diferencia entre la espera y la consagración: “¡Sí! ¡Llegaste a tu segunda alta!“, se lo escuchó decir al locutor.
El estudio explotó en aplausos, gritos y abrazos. Los participantes corrieron desde la tribuna para fundirse con ella en un abrazo colectivo que dejó en evidencia algo más profundo que un número.
Con más de 47 kilos bajados —47,300 kg exactamente— Candela no pudo contener las lágrimas. Entre agradecimientos, emoción y palabras entrecortadas, quedó claro que el logro iba mucho más allá de lo físico: era el resultado de meses de sacrificio, frustraciones, culpa, aprendizaje y sueños.
En medio de la celebración, el equipo destacó un aspecto que sorprendió incluso a la propia protagonista: su rol como líder silenciosa dentro del grupo. Una figura de perfil bajo, pero presente, que acompaña, estimula y también pone límites cuando algo no le gusta.
“Que los demás te reconozcan como líder sin que vos te hayas impuesto como líder es maravilloso”,cerró Mario Massacessi tras ver a Candela muy emocionada.
¡Felicitaciones!