Con la llegada de la primavera empiezan a aparecer los primeros días de calor y, después de varios meses de temperaturas bajas, el organismo necesita adaptarse nuevamente a las jornadas más cálidas.
Aunque las temperaturas todavía pueden ser variables, el calor puede favorecer la deshidratación, el agotamiento y otros malestares, especialmente durante la actividad física o cuando se permanece mucho tiempo al aire libre.
Por eso, hay algunos cuidados simples que conviene tener presentes desde los primeros días de temperaturas elevadas.

1. TOMAR AGUA AUNQUE NO HAYA SED
Uno de los principales cuidados es mantener una buena hidratación durante el día. No hay que esperar a tener sed para tomar agua, especialmente cuando hace calor o se realiza actividad física.
También conviene llevar una botella de agua si se va a pasar varias horas fuera de casa.
2. EVITAR LA EXPOSICIÓN DIRECTA AL SOL EN LAS HORAS DE MAYOR INTENSIDAD
Durante los días calurosos es recomendable reducir la exposición directa al sol en las horas centrales del día.
Cuando sea necesario permanecer al aire libre, se puede buscar la sombra y utilizar elementos de protección como sombrero, ropa liviana y anteojos de sol.
3. USAR PROTECTOR SOLAR
El protector solar no debería reservarse solamente para los días de playa o pileta.
En primavera aumenta el tiempo que muchas personas pasan al aire libre, por lo que es importante incorporar la protección solar como parte de la rutina, especialmente en las zonas de piel expuestas.
4. ELEGIR ROPA LIVIANA
Para los primeros días de calor conviene optar por prendas livianas, cómodas y que permitan la circulación del aire.
También es preferible evitar la actividad física intensa durante las horas de mayor temperatura.
5. PRESTAR ATENCIÓN A LOS SÍNTOMAS
El calor puede provocar dolor de cabeza, mareos, debilidad, náuseas, sudoración excesiva y sensación de agotamiento.
Ante estos síntomas, es importante interrumpir la actividad, trasladarse a un lugar fresco y beber agua. Si el cuadro es intenso o no mejora, se debe buscar atención médica.
6. EXTREMAR LOS CUIDADOS CON NIÑOS Y ADULTOS MAYORES
Los bebés, niños pequeños y adultos mayores requieren especial atención durante las jornadas calurosas, ya que pueden tener mayor dificultad para regular la temperatura corporal.
También es importante controlar que estén hidratados y evitar que permanezcan durante mucho tiempo expuestos al sol o en ambientes muy calurosos.
7. NO DEJAR PERSONAS NI MASCOTAS DENTRO DEL AUTO
Incluso durante períodos breves, no se debe dejar a niños, adultos dependientes ni mascotas dentro de un vehículo estacionado.
La temperatura dentro del habitáculo puede aumentar rápidamente y generar una situación peligrosa.
PRIMAVERA: EL CALOR PUEDE LLEGAR DE GOLPE
Los primeros días cálidos pueden aparecer después de jornadas todavía frescas. Por eso, aunque todavía no sea verano, conviene empezar a incorporar los cuidados frente al calor desde el comienzo de la primavera, especialmente cuando las temperaturas ascienden de manera marcada.






