Ir al sitio

Ciudad Magazine

Notas Top

Corona española: ¿la princesa Leonor puede ser “destronada” antes de tiempo?

Su mandato se vería empañado por varias razones.

Corona española: ¿la princesa Leonor puede ser “destronada” antes de tiempo?
Corona española: ¿la princesa Leonor puede ser “destronada” antes de tiempo?

Con la llegada de Leonor a la vida de los entonces príncipes de Asturias, Felipe VI y Letizia, el pueblo se preguntó si acaso era posible que asumiera la jefatura del Estado pese a su género, entendiéndose que la Corona Española es la única en Europa que contempla la primacía masculina en la sucesión.

Al investigar un poco, se supo que la Constitución de España sí asegura la condición de Leonor como princesa de Asturias y sus otros títulos nobles (Princesa de Gerona y de VianaCondesa de CerveraDuquesa de Montblanc y Señora de Balaguer) una vez su padre sea rey como ocurrió hace pocos años.

Según el Artículo 57.2 de la carta magna, los herederos al trono lo serán por nacimiento o “desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento de un nuevo sucesor”; es decir, la pasada coronación de Felipe VI. Aparte, es un hecho irreversible que no se verá afectado por nuevos nacimientos.

Pero, su condición de sucesora cambiaría si acaso nace un varón o si no pudiese cumplir sus deberes reales. Incluso sus futuros hijos se verían perjudicados por las leyes españolas, que favorecen al hombre sobre la mujer por el mero hecho de serlo. 

Felipe VI abogó por la modificación de la Constitución, en lo que se refiere a los herederos de la Monarquía, que en su momento lo apoyó el ahora ex presidente José Luís Rodríguez Zapatero, sin llegar a concretarse.

Mientras la situación no cambie, la hermosa rubia de ojos azules, con personalidad apacible sigue preparándose para algún día reinar con firmeza, integridad y apegada a las leyes, como bien lo dijo su padre al imponerle el Collar de la Orden del Toisón de Oro.

Entre las funciones que asumirá Leonor como soberana, en unos años, serán: sancionar y promulgar leyes; convocar y disolver las Cortes Generales; convocar elecciones en términos previstos por la Constitución; proponer el candidato a Presidente de Gobierno y, en su caso, nombrarlo; mando supremo de las Fuerzas Armadas; nombrar miembros del Gobierno, a propuesta de su Presidente; alto patronazgo de las Reales Academias, y otros.