Anthony Bourdain: episodios inolvidables de Parts Unknown

Uno de ellos contó con una importante figura política del mundo. Mirá el video. 

Anthony Bourdain: episodios inolvidables de Parts Unknown
Anthony Bourdain: episodios inolvidables de Parts Unknown

El programa del chef y presentador Anthony Bourdain, llamado Parts Unknown, iba a salir de la plataforma Netflix en pocos días. Eso cambió luego de conocerse la inesperada partida física de su anfitrión, por lo que ahora el público podrá observar sus ocho temporadas indefinidamente.

Cada una de ellas contiene ocho episodios de una hora. Los suscriptores podrán elegir cuáles desean ver, o sino disfrutar los grandes éxitos de la serie. Si todavía no tenés alguno en mente, te ayudaremos. 

Reunimos los cinco mejores e inolvidables, donde Bourdain exploró varias zonas con su estilo y clase particular. 

Sicilia, temporada 2, episodio 5

Bourdain llegó a Sicilia confesando que nunca había podido disfrutar la ciudad, a pesar de sus múltiples visitas. Cuando un chef local lo llevó a un memorable viaje con esnórquel para pescar mariscos, el presentador señaló que podía ver claramente al socio de ese hombre arrojando sepias congeladas y pulpos al agua.

“No soy biólogo marino, pero conozco a un pulpo muerto cuando lo veo”, dijo sin humor. La incomodidad pudo sentirse entre el elenco del programa y la tripulación de aquel pequeño bote, pero generó confianza entre Anthony y los espectadores.

De ese viaje, sus fans obtuvieron algo valioso: la promesa de que, si Bourdain recomendaba un lugar, una experiencia o un plato, lo hacía de corazón.

Bronx, temporada 4, episodio 2

“¿Has estado en Brooklyn?, tal vez ahora mirés el Bronx”, fue la primera línea de Anthony para ese episodio.  A veces, se sentía como un programa de viajes geopolítico, y no tanto sobre la comida.

Declaró que el Bronx era el centro del universo de la carne de cerdo. Profundizó un poco en la cultura del distrito, y hasta la leyenda del hip-hop Melle Mel conversó con el irreverente chef, diciéndole que amaba ver a crecer a Hee Haw.

Corea del Sur, temporada 5, episodio 1

La cultura culinaria de Corea es rica y variada. Desde los delicados platos de la corte real hasta sus asados, bebidas, aperitivos y el karaoke de Seúl. La mayoría de los programas de TV que visitan Corea del Sur, se centran en comidas extrañas para los occidentales como alas de paletas fermentadas o perros.

En cambio, Bourdain quiso saber lo que a los coreanos les gusta comer, dónde y cómo. Junto a Choi Ji-hwan, un bloguero de comida local, Anthony compartió un bundae-jjigae conocido como guiso militar: una mezcla de hot dogs, tortas de arroz, carne molida, cebollas, kimchi, fideos y más.

El chef lo miró un poco raro, pero al probarlo no puede resistir su sabor. Choi le dijo: “Tony, cuando lo comés, es muy diferente” .

Beirut, temporada 5, episodio 8

La ciudad lucía plagada de contradicciones entre cristianos, musulmanes, devotos de diversas sectas, y hasta jóvenes palestinos y/o sirios tomando en clubes nocturnos. Algunos residentes de Beirut condenaron al episodio por “explotar” las partes destrozadas de la ciudad por la guerra.

El chef intentó decir que era su manera de aconsejar a los turistas, para que no temieran visitar lugares “difíciles”, porque podían encontrar cosas interesantes en lo referente a la cultura y gastronomía.

Hanoi, temporada 8, episodio 1

Bourdain amaba viajar a Asia. Días posteriores a su muerte, cientos de personas de Corea del Sur, Filipinas, Myanmar y Vietnam manifestaron en las redes sociales cuánto significaba él para ellos.

Se habló que de Bourdain visitó constantemente esos países y trató a su gente con respeto. Anthony amaba la comida y la cultura asiática, sin fetiches. En el episodio de Hanoi, se le vio en un scooter, paseando por la ciudad como si ya formara parte de ella.

En el camino se detuvo a conseguir fideos con un fan y compatriota estadounidense, Barack Obama. Fue una escena inolvidable. Eran sólo dos sujetos altos sentados en taburetes de plástico disfrutando una comida barata, pero con gran sabor, en un restaurante de clase trabajadora. La conversación fue fluida y entretenida para todos.