Muchas personas sienten que necesitan tener más energía para empezar a hacer ejercicio. Sin embargo, la modelo Rocío Guirao Díaz plantea una idea completamente opuesta: la energía aparece cuando uno empieza a moverse.
A través de un video publicado en sus redes sociales, la modelo explicó que cuando una persona atraviesa un momento de desánimo o falta de motivación, dar un primer paso, aunque sea pequeño, puede ser suficiente para cambiar la inercia. “El movimiento genera más movimiento”, resumió.
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Su reflexión coincide con distintos estudios sobre actividad física y salud mental, que muestran que el ejercicio, incluso de baja intensidad, ayuda a liberar endorfinas, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo. Caminar unos minutos, subir escaleras o realizar una rutina breve pueden ser suficientes para empezar a notar cambios.
Por qué moverse ayuda a recuperar la energía
Durante la charla, Guirao Díaz explicó que muchas personas permanecen inmóviles porque sienten que no tienen fuerzas. Sin embargo, recomendó hacer exactamente lo contrario.

“Levantate y salí a caminar una vuelta a la manzana y creeme que vas a hacer otra”, afirmó, al destacar que el cuerpo suele responder positivamente una vez que comienza la actividad.
La explicación tiene respaldo científico. Diversas investigaciones muestran que la actividad física mejora la circulación sanguínea, aumenta la oxigenación de los tejidos y estimula neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, relacionados con la motivación y el bienestar. Por eso, lejos de generar más cansancio, el movimiento suele aumentar la sensación de vitalidad.
Además, la Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos acumulen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada, ya que este hábito reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad, ansiedad y depresión.
Cómo empezar si cuesta encontrar motivación
Otro de los puntos que destacó la modelo fue la importancia de contar con una estructura que facilite sostener el hábito.
Según explicó, si existe la posibilidad de contratar un gimnasio, un entrenador o seguir un plan personalizado, resulta más sencillo mantener la constancia porque existe un objetivo concreto y una planificación que evita improvisar cada día.
También señaló que complementar el entrenamiento con una alimentación adecuada potencia los resultados. En ese sentido, destacó el acompañamiento de un profesional de la nutrición para adaptar la alimentación al nivel de actividad física.

Sin embargo, aclaró que no hace falta contar con grandes recursos para empezar. Para quienes no pueden acceder a un plan de entrenamiento, su consejo fue mucho más simple: levantarse, salir a caminar y comenzar con pequeños pasos.
Los especialistas coinciden con esa idea. Incorporar hábitos de forma progresiva suele ser más efectivo que intentar cambios drásticos. Una caminata diaria de 10 o 15 minutos puede convertirse con el tiempo en una rutina más completa y, sobre todo, ayudar a romper el círculo del sedentarismo y la falta de energía.
En definitiva, el mensaje de Guirao Díaz apunta a una idea sencilla pero poderosa: no siempre hay que esperar a sentirse mejor para actuar. Muchas veces ocurre exactamente al revés: el primer movimiento es el que pone en marcha el cambio.
