Podría afirmarse que la vitalidad que derrochan Betiana Blum (86) y Antonio Grimau (82), entre otros artistas, se debe a la energía que recíben del público que los anima a debutar con El Diario de Adán y Eva.
El clásico de Mark Twain que en su momento hicieron China Zorrilla y Carlos Perciavalle en formato musical ahora es una obra de teatro, en tono de comedia romántica, que debuta el domingo 3 de mayo a las 21 en el teatro Regina, bajo dirección de Juan Pablo Ragonese.
Con las mismas ganas que cuando empezaron su carrera de artistas, Betiana y Antonio conversaron relajados con Ciudad en el Centro de Contenidos Multiplataforma de Artear.

—Antonio, Betiana, presentan El diario de Adán y Eva, un clásico de Mark Twain en el Teatro Regina. ¿Cómo se preparan para este proyecto?
-Betiana: Nos preparamos con toda la energía. Esta es una versión nueva, porque antes existían fragmentos del texto de Mark Twain. Sebastián Perrota armó una obra completa. Estamos muy felices, porque se construye una relación hermosa entre estos dos personajes desde el comienzo, desde esa Eva que aparece y empieza a descubrir el mundo y a Adán.
—Betiana, ¿tiene un valor especial que la adaptación haya sido hecha por tu hijo?
-Sebastián es quien hizo la adaptación. Él hizo televisión muchos años en Polka Pero más allá de eso, él es un profesional con muchos años de experiencia. Su trabajo nos gustó a todos, así que no hubo discusión.

—Antonio, ¿cómo es trabajar con esta Eva que irrumpe en la vida de Adán para acabar enamorándolo?
—Es maravilloso vivir esta historia de amor, nada menos que con mi querida amiga y compañera Betiana con quien tante trabajé . Nos reencontramos en una obra entrañable, fantástica con el humor, la ironía y el sarcasmo de Mark Twain, pero también con una enorme ternura de los personajes.
-¿Cómo resumirías la obra?
-En definitiva es una gran historia de amor entre el primer hombre y la primera mujer. La creación, cómo van creciendo, relacionandose hasta que llega el amor. Estamos disfrutando el trabajo y muy contento de estar con Betiana.

—Venís de Vamos los pibes, un gran éxito. ¿Fue difícil interpretar un personaje con limitaciones físicas?
—Sí, mi personaje tenía una renguera y tenía ciertas dificultades. Con el correr de las funciones aparecieron algunos dolores en la cadera, en la pierna, pero fue un trabajo muy gratificante. Compartí escenario con grandes actores como Raúl Lavié, Osvaldo Laport y Cacho Santoro. Fue fantástico lo que se dio en ese grupo humano: armonía, compañerismo y una obra estupenda.

—La obra habla del primer amor. ¿Cómo ven hoy el amor en sus vidas?
Betiana: -Siempre busco una buena conversación... No la pasión. Me gusta disfrutar de las personas desde otro lugar. El trabajo lleva mucho y yo estoy feliz.
Antonio: -Uno empieza a valorar más la inteligencia, la madurez, el intercambio, una buena conversación. La pasión sigue estando, pero cambian las prioridades, a diferencia de la adolescencia.

—Betiana, recientemente se recordó mucho a Luis Brandoni. ¿Qué recuerdos tenés de él? Más allá de Esperando la Carroza...
-Trabajamos juntos desde muy jóvenes, en Canal 7. Compartimos muchísimas experiencias, giras, en Estados Unidos, México y momentos importantes. Fue un compañero muy presente, muy generoso. Tengo los mejores recuerdos de él. Su partida me sorprendió y me afectó profundamente. Compartimos una gran novela dirigida por Sergio Renán, y un día Beto no llegó al ensayo porque se había exiliado a México.

—Antonio, ¿cómo te impactan estas pérdidas?
—Yo no tuve la suerte de trabajar con él, me hubiera encantado. Lo admiré mucho. Pero sí compartió con él la campaña Pancitas llenas por la ley en el Congreso. Ahí confraternizamos. Son momentos que invitan a la reflexión y al pensamiento profundo.
—Después de tantos años de carrera, ¿qué les queda por hacer?
Betiana:- Yo vivo el presente. No pienso en lo que falta, sino en disfrutar lo que hago ahora. No me gusta pensar en lo que me falta. Tento un proyecto de una obra preciosa con Marcos Carnevale para cuando se pueda.

Antonio: -Coincido plenamente. Si miro hacia atrás, hice más de lo que imaginaba. Jamás hubiera soñado cantar en un musical (Hello Dolly!) junto a Lucía Galán. Mis expectativas están cubiertas. Lo importante es seguir disfrutando.
—¿Trabajan por necesidad económica o por necesidad personal?
Betiana: -Tengo para pagar el alquiler. Pero la profesión es parte de mi vida. No tengo el sueño de jubilarme y viajar. Me gusta trabajar.
Antonio: -A mí me moviliza la necesidad de seguir actuando, de hacer lo que amo. Hasta dedicarme a la pintura, que me gusta. Lo económico importa, claro, pero está muy acompañado por una necesidad de expresión y de realización como actor.

—Para cerrar, ¿cuándo y dónde podemos verlos?
—Estrenamos el 3 de mayo en el Teatro Regina, con funciones los viernes y domingos a las 21 horas. Luego estaremos en Montevideo y comenzaremos la gira.
SOLANA DI TULLIO
Video y Edición



