Recen por mí, La historia de Francisco, es el documental en el que Facundo Bartucci (29) mostró el lado más humano de Jorge Bergoglio. En una charla con Ciudad, el director cuenta cómo nació el proyecto que recorre la vida del Papa, desde sus años en Buenos Aires como Arzobispo hasta su llegada al Vaticano.
A partir de un vínculo familiar con el pontífice, el joven cineasta logró acceder a archivos históricos, mantener encuentros personales con Francisco y construir una película que busca mostrar no solo al líder religioso, sino también al hombre detrás de la figura papal.
En esta entrevista, Bartucci habla sobre el proceso de realización, el acceso al Archivo Vaticano, las dificultades que surgieron tras la muerte de Francisco (21 de abril de 2025), las anécdotas de sus encuentros personales y el mensaje que busca transmitir con el documental que se estrena el jueves 19 de noviembre en cines.

—Para empezar, contanos un poco sobre vos. ¿Qué edad tenés y dónde vivís actualmente?
- Tengo 29 años y actualmente vivo en Italia, aunque soy argentino. Estoy radicado allí desde hace unos años.
—¿Cómo surgió la posibilidad de hacer el documental?
- En realidad, todo comienza como una idea mía. Yo venía desarrollando algunos proyectos documentales y cortometrajes. A través del vínculo de mi padre con Francisco, a principios de 2024 empecé a presentarle la idea. Primero lo hice a través de mi papá y después comencé a desarrollarla directamente con él, mano a mano.

—¿Cuál era la relación de Jorge Bergoglio con tu padre?
- Mi papá es oftalmólogo y Jorge Bergoglio era su paciente desde 2009. Lo atendía en su clínica de Buenos Aires. Después, cuando se convirtió en Papa, hubo un paréntesis de aproximadamente cinco años por razones obvias. Sin embargo, en 2018 volvieron a ponerse en contacto y, desde entonces hasta su fallecimiento, construyeron una relación que trascendió el vínculo entre médico y paciente: se hicieron grandes amigos.
—¿Vos llegaste a conocerlo cuando era arzobispo de Buenos Aires o lo conociste recién cuando ya era Papa?
- No, yo no lo conocía personalmente. Mi primer charla con él fue en 2018, cuando volvió a comunicarse con mi papá. Después, en 2019, mi viejo le realizó una operación y, como una forma de agradecimiento, Francisco nos invitó a toda la familia a conocerlo en Roma. Ahí tuve la oportunidad de encontrarme con él por primera vez.
—¿Venís de una familia católica?
- Sí, vengo de una familia católica y también estudié en una universidad católica de Milán. No era realmente practicante, sino que tuve una formación católica, una crianza con esa mentalidad. Con el tiempo, eso fue mutando y se transformó en una devoción mucho más vinculada a Francisco. Desde el día en que lo conocí supe que era una persona única.
—El documental se estrena el 19 de noviembre. ¿Cuándo comenzó a tomar forma la idea y cuándo hablaste por primera vez con Francisco para proponérsela?
- La idea nació a finales de 2023, pero no se materializó hasta mediados de 2024, cuando tuve el primer acercamiento a Francisco a través de mi padre. Eso ocurrió entre abril y mayo de ese año. A partir de entonces comenzó un proceso largo: después pude hablar directamente con él, tuvimos cuatro encuentros en total, de una hora cada uno, y empezamos a trabajar tanto en la estructura del documental como en el acceso al Archivo Digital del Vaticano.

—En tráiler se escucha la voz de Francisco. ¿Esa narración responde a un guion que vos le habías preparado o son fragmentos de discursos y entrevistas?
- Es interesante porque, durante la realización de la película, lamentablemente Francisco falleció. Por eso nunca llegó a ver el corte final del documental, algo que nos obligó a modificar bastante el enfoque.
—¿Cómo resolvieron el infortunio?
- Nosotros teníamos previsto que Francisco narrara directamente la película. Incluso habíamos establecido una fecha, el 4 de marzo, para realizar esa grabación. Sin embargo, por sus problemas de salud nunca pudimos concretarla. Entonces tuvimos que salir a buscar material de archivo y, gracias a Dios, logramos construir esa narración utilizando su propia voz, con fragmentos en los que hablaba de los mismos temas que queríamos abordar. Aunque no pudimos hacer el documental que queríamos.
—¿Cuánta intervención tuvo la Santa Sede en el corte final?
- Tuvimos bastante libertad. También ayudó que sabían que estábamos trabajando con Francisco. No hubo intervención de la Santa Sede. Incluso, muchos de los materiales que nos proporcionaron no estaban aprobados por el Archivo Vaticano ni por el Centro Televisivo Vaticano.
- Obviamente, nos pidieron una copia del corte final para conservarla en sus archivos, pero no hubo una intervención editorial. Al contrario, fueron muy colaboradores y nos dieron la libertad necesaria para hacer la película que queríamos.
—¿Cuál es el recorrido que está haciendo la película?
- El recorrido comenzó en el Festival de Mar del Plata del 2025. Actualmente, la película ya tiene distribución vendida en varios territorios. Se estrenó en España en cine y también pasó por algunas salas de cine. Ahora estamos preparando el estreno a nivel continental.

Todavía no puedo adelantar muchos detalles, pero la idea es que llegue a distintos países de Latinoamérica. También esperamos que pueda estrenarse en varias salas de Argentina y recorrer diferentes puntos del país.
—¿La película también llegará a plataformas?
- Seguramente termine llegando a plataformas, aunque todavía no tenemos nada confirmado al respecto.
—¿Cómo lograste conseguir el material de la etapa anterior a que Jorge Bergoglio se entronice como Francisco?
- La película tiene un gran trabajo de archivo a nivel local. De hecho, la parte argentina ocupa casi los primeros 40 minutos. Fue una tarea bastante extensa para buscar material en siete diferentes fuentes.

¿Cómo reconstruiste esa etapa de su vida?
- No hay entrevistas directas a personas que lo hayan conocido de chico o de joven. La película se construye a partir de una narración del propio Francisco sobre acontecimientos importantes que sucedieron en Argentina y que también lo marcaron profundamente.
Si bien él es nombrado Arzobispo de Buenos Aires en en 1995, el gran punto de inflexión está en 2001, que dejó grandes secuelas a nivel nacional. A partir de allí se muestra la crisis que atravesó el país y cómo decidió enfrentarla.
—¿Cómo viviste el proceso del documental con quien era Jefe de Estado y líder religioso?
- Fue una experiencia muy intensa. Recuerdo especialmente la primera reunión, cuando me llamó para darme una audiencia de una hora. Yo ya vivía en Milán y viajé en tren preparando todo durante cuatro o cinco horas. Cuando llegué y me encontré frente a la Basílica de San Pedro, todavía no podía creer lo que estaba viviendo. Fue un desafío enorme. Ahora estoy muy orgulloso del producto que van a poder ver.
—¿Qué preparás después?
- Por el momento, mi prioridad sigue siendo la película. Espero que pueda llegar a la mayor cantidad de lugares del país posible, porque también era algo que habíamos hablado con Francisco: queríamos que esta película pudiera verla todo el mundo. Eso es lo que vamos a tratar de conseguir.
—¿Se podría decir que Recen por mí tiene un mensaje evangelizador, más allá de ser un documental sobre la vida del Papa?
- En parte sí, porque estamos hablando de un producto de temática católica, sobre el Papa y su vida. Pero ese no es el foco que busqué transmitir. Lo que quiero es que el público conozca mejor la figura de Francisco. En los siete u ocho documentales que se realizaron anteriormente sobre él, se hablaba más de su faceta como Papa, de su tarea evangelizadora y de su papel como líder espiritual.

—¿Cuál sería tu enfoque?
- En nuestra película buscamos mostrar un poco más a la persona. También queremos reflejar cómo Jorge, desde muchísimo tiempo antes de llegar al Vaticano, comenzó a defender determinadas causas que después llevó consigo al escenario mundial, cuando se convirtió en Papa.
—¿Cuántas horas de material reunieron y cuánto tuvieron que descartar para llegar al corte final?
- La película tiene una duración de 110 minutos. Llegamos a reunir casi 40 horas de material en crudo. El proceso de búsqueda fue larguísimo. El Archivo Digital Vaticano funciona con consultas presenciales y yo pasé un mes en Roma trabajando, buscando material. También investigamos en Argentina. Como estaba en diferentes formatos debimos llevarlo a un standar común, y llevó su trabajo.

- Después vino un enorme trabajo de edición. El mensajista hizo un gran laburo porque el mensaje de Francisco era tan rico, teníamos tanto, que llegar al corte final no fue nada fácil.
—¿Te quedaron cosas afuera que te hubiese gustado incluir, pero que por una cuestión de síntesis tuviste que sacrificar?
- Sí, varias. Sobre todo en la parte argentina, porque había muchas historias para contar. Una de las cuestiones que habíamos pensado incluir era lo sucedido en Cromañón y la respuesta de Francisco, que además fue muy rápida. Queríamos mostrar el gran acompañamiento que brindó, tanto en actos oficiales como en manifestaciones y actividades en la calle. Era algo que nos interesaba, pero el documental estaba pensado para una audiencia global.
—¿Cuál era la idea original del documental?
- Habíamos pensado una película que sintetizara la vida de Francisco a partir del archivo y del Jubileo de 2025, aprovechando la cantidad de acontecimientos y temas que iban a desarrollarse, conectándolos con su vida personal y su etapa en Buenos Aires. Por eso grabamos bastante material en el Vaticano entre diciembre de 2024 y marzo de 2025. Lamentablemente, con su fallecimiento ese proyecto inicial no pudo continuar como lo habíamos imaginado.
— ¿Qué recuerdos te quedaron de los encuentros cara a cara con Francisco?
- Esa es tal vez la parte más linda de los encuentros que tuve con él. Fui cuatro veces y en cada oportunidad me dio una audiencia de una hora, que para mí ya era muchísimo. Los primeros 25 minutos le tenía que presentar los avances, y también quería aprovechar para hablar del trabajo. Pero siempre terminábamos extendiéndonos en charlas mucho más informales.
- Esos eran los momentos que más disfrutaba. Hablábamos de cine, de literatura, de tango, de milonga y de un montón de otros temas. Aunque también llegaba un punto en el que yo me sentía culpable y no quería robarle más tiempo.
— ¿Te replanteás algo?
- Una de las cosas de las que me arrepiento, mirando hacia atrás, es que él siempre tenía esa predisposición y me preguntaba si no quería quedarme un poquito más, si no tenía nada más para decirle. Era una invitación que hacía de manera muy natural. Quizá por vergüenza o por falta de experiencia, dejaba pasar esos momentos y le respondía que no, que ya estaba bien, que no quería molestarlo.
— ¿Cómo lo recordás a Francisco?
- Lo recuerdo con muchísimo cariño. Algo que me sorprendió desde el primer día fue su capacidad para hacerte sentir como en tu propia casa. Lograba que te sintieras a su mismo nivel, sin importar quién fueras. Eso fue lo que más me impactó de él desde que lo conocí y, por suerte, tuve la posibilidad de desarrollar ese vínculo y compartir muchas otras conversaciones.
Ficha Técnica de Recen por mí
Dirección: Facundo Bartucci.
Producción: Facundo Mugica y Facundo Bartucci.
Producción Ejecutiva: Matías Fontenla y Neal Weisman.
Edición: Miguel de Zuviría.
Música original: Federico Etman.
Sonido: Lucas Larriera y Pablo Orzeszko.
Color: Jerónimo Prieto.
Gráfica: Fabrizio García Fornari.






