Gimena Accardi compartió con sus seguidores el nuevo tratamiento estético al que decidió someterse y aprovechó la ocasión para hablar abiertamente sobre el paso del tiempo, los retoques y cómo vive sus 41 años.
A través de sus historias de Instagram, la actriz se mostró desde una clínica mientras esperaba que la anestesia hiciera efecto antes de comenzar el procedimiento. Durante esos minutos, explicó por qué elige realizarse este tipo de tratamientos y dejó en claro que su objetivo no es parecer más joven.
“Estoy haciendo tiempo hasta que me haga efecto la anestesia y te dejan como en un cuartito de espera muy lindo”, comenzó diciendo Accardi antes de compartir una reflexión con sus seguidores.
GIMENA ACCARDI HABLÓ DE SUS RETOQUES ESTÉTICOS A LOS 41 AÑOS
La actriz aseguró que busca principalmente mantener su piel saludable y mejorar algunas marcas, pero que no pretende ocultar su edad. “Yo me hago estos tratamientos porque me gusta que mi piel luzca bien, luzca sana, sin manchas y sin marcas de acné”, explicó.
Accardi reconoció además que su imagen ocupa un lugar importante debido a su profesión, aunque insistió en que sus decisiones estéticas no están vinculadas con intentar verse más joven. “Trabajo con mi imagen, pero no me hago estos tratamientos para aparentar menos edad, no me interesa eso”, afirmó.
Luego hizo referencia a cómo atraviesa esta etapa de su vida: “Yo tengo 41 años y me encanta tenerlos. De hecho, entre nosotras, es la mejor edad”.

En ese sentido, también dejó un mensaje para las mujeres más jóvenes: “Está bueno que ese sea el mensaje, que las de veintipico no tengan miedo de llegar a los 40 porque se puede llegar luciendo una buena piel”.
Para Accardi, el cuidado de la piel también está acompañado por hábitos cotidianos como una alimentación equilibrada, la hidratación y la actividad física. A eso, según explicó, pueden sumarse tratamientos profesionales: “Con un ayudín con el láser que no viene nada mal”.
QUÉ TRATAMIENTO ESTÉTICO SE HIZO GIMENA ACCARDI
En esta oportunidad, la actriz eligió realizarse un procedimiento estético no quirúrgico que combina microagujas con radiofrecuencia fraccionada. La técnica busca estimular la producción de colágeno y mejorar la textura y firmeza de la piel.
Después de terminar la sesión, Accardi contó cómo atravesó el procedimiento y aseguró que las molestias fueron tolerables. “Solo me dolió un poco en la frente, que la piel es más finita. El resto es súper soportable”, detalló.
Además, explicó que los cambios no se observan inmediatamente, sino que los resultados comienzan a aparecer aproximadamente un mes después.




