A los 65 años, Guido Süller decidió cambiar el ritmo de vida de la ciudad por la tranquilidad del campo. El mediático se instaló en una chacra junto a su pareja, Hernán Sanabria, y desde allí suele compartir en sus redes sociales distintos detalles de su nueva vida.
A pesar de su vida mediática, Guido está conforme con la decisión de abandonar la ciudad y apostar por una vida más tranquila en contacto con la naturaleza. Su mudanza coincidió además con una nueva etapa personal junto a su novio de 23 años con quien se casó en Búzios en abril de este año.
Aunque la chacra se convirtió en su lugar de descanso y en el escenario de buena parte de sus publicaciones, Guido todavía mantiene sus compromisos laborales. Por eso, cada tanto debe regresar a Buenos Aires para realizar su programa de streaming y participar de otras actividades vinculadas al mundo artístico.

ASÍ ES LA CASA DE CAMPO DE GUIDO SULLER
Guido, que además es arquitecto, se encargó de reciclar poco a poco la propiedad para adaptarla a sus gustos. La vivienda tiene un marcado estilo rústico, con paredes blancas, techos altos y mucha madera. Los ambientes están decorados con muebles grandes y clásicos, mientras que las amplias ventanas permiten disfrutar de una vista privilegiada hacia el campo.
Uno de los grandes atractivos de la propiedad es el entorno natural que la rodea. Guido se ocupa personalmente del mantenimiento del césped, las plantas y, especialmente, de sus árboles frutales, una de sus grandes pasiones desde que se instaló en la chacra.

Las aberturas de la casa también tuvieron que pasar por un proceso de renovación. Algunas de las puertas de madera estaban deterioradas cuando se mudó, por lo que debió reemplazarlas por otras hechas a medida. Según contó en sus redes, encontrar a la persona indicada para realizar el trabajo no fue sencillo, pero finalmente pudo completar la reforma y mostró orgulloso el resultado.
La elección de vivir lejos de la ciudad le permitió disfrutar de más tranquilidad, silencio y contacto con la naturaleza. Sin embargo, la vida en el campo también le deparó algunas situaciones inesperadas.

Una de las escenas más llamativas ocurrió cuando Guido y Hernán comenzaron a sentir un olor desagradable dentro de la vivienda y emprendieron una búsqueda para descubrir de dónde provenía. Corrieron muebles, revisaron distintos rincones y no lograban encontrar el origen del mal olor.

Hasta que Guido abrió el cajón de uno de los muebles y encontró una rata muerta. La escena terminó, nuevamente, con gritos y expresiones de impresión. Entre los comentarios que recibieron después de compartir el episodio, algunos seguidores incluso les recomendaron sumar un gato a la familia para controlar este tipo de visitas.




