La Justicia volvió a poner a L-Gante en la mira, luego de que los usurpadores de una de sus propiedades lo denunciaran por amedrentamiento.
“La fiscal Florencia Toscano dispuso el cese de hostigamiento y una restricción perimetral”, informó el Pampa Mónaco.
El dictamen se hizo “en base a que tiene por acreditado los hechos que se denuncian y sumó 68 videos del centro de monitoreo”, precisó el panelista de La Mañana con Moria.

La cautelar apunta a que “los imputados, Elian Ángel Valenzuela, Elías Jorge Cruceño y Aaron del Médico eviten cualquier tipo de contacto con las víctimas de autos y su familia por interpuesta persona, por medios tecnológicos, es decir, Whatsapp, redes y demás y prohibición de acercamiento a la casa donde viven”.
Los detalles de la causa
“La acusación es sobre amenazas simples y amenazas agravadas por el uso de arma de fuego. Delitos que juntos en concurso real tienen una pena en expectativa cinco años, porque se suman los máximos. La amenaza simple tiene dos y la amenaza con armas, tres años”, contó el Pampa.

Además, el periodista aclaró que la polémica decisón que favoreció a los okupas corre por otro carril, ya que la usurpación “no es lo que hace a la investigación en sí”.
Por otra parte, L-Gante ya tiene una condena firme en suspenso por seis hechos similares, lo cual complica todavía más al cantante.




