Tim Curry, el actor británico que se convirtió en un ícono del cine de culto por su papel del Dr. Frank-N-Furter en “The Rocky Horror Picture Show”, murió a los 80 años en su casa de Los Ángeles, Estados Unidos.
Según informó TMZ, la policía respondió a un llamado por una emergencia médica en su domicilio a las 23:23 del martes, y no se sospecha de ningún acto delictivo en el caso.
El actor arrastraba serios problemas de salud desde 2012, cuando sufrió un derrame cerebral masivo que derivó en una cirugía y le dejó secuelas de por vida: parálisis parcial, dificultades en el habla y la necesidad de moverse en silla de ruedas.
En su libro de memorias “Vagabond”, Curry contó que fue su masajista quien notó los primeros signos de alarma, algo que él mismo minimizó en el momento.
“Probablemente le debo la vida al hecho de que me ignoró, siguió su instinto y llamó a una ambulancia”, escribió el actor, que incluso mientras lo subían a la camilla seguía pensando que todo era una reacción exagerada.
UNA CARRERA CONSTRUIDA SOBRE VILLANOS INOLVIDABLES
Nacido en 1946 en Cheshire, Inglaterra, Curry empezó su carrera en el teatro a fines de los años 60 antes de dar el salto al cine.
Su gran consagración llegó en 1975 con “The Rocky Horror Picture Show”, el musical que en su estreno fue prácticamente ignorado por la crítica pero que con el tiempo se transformó en un fenómeno de culto gracias a las funciones de medianoche, hasta hoy uno de los films más proyectados ininterrumpidamente en la historia del cine.
Pero la marca que dejó en la cultura popular no se agotó ahí. En 1990 aterrorizó a toda una generación al interpretar al payaso Pennywise en la adaptación televisiva de “It”, basada en la novela de Stephen King, un papel que todavía hoy funciona como referencia obligada del terror ochentoso.
Para los chicos de los 90, en cambio, quedó grabado como el excéntrico conserje del hotel en “Mi Pobre Angelito 2: Perdido en Nueva York”, uno de sus personajes más queridos por el público familiar.

Su filmografía incluye además títulos como “Clue”, “Annie”, “La caza del Octubre Rojo” y “Scary Movie 2”, además de una carrera paralela como cantante que arrancó en 1978 con el álbum “Read My Lips”.
EL ÚLTIMO GRAN HOMENAJE, A 50 AÑOS DE “ROCKY HORROR”
En 2025, ya con 79 años y las secuelas del ACV muy presentes, Curry participó de los festejos por el 50° aniversario de “The Rocky Horror Picture Show”, donde Entertainment Weekly reunió a parte del elenco original, entre ellos Barry Bostwick, Patricia Quinn y Nell Campbell.
Fue una de sus últimas apariciones públicas y, pese a las dificultades para hablar, logró compartir una reflexión sobre el legado de la película en diálogo con The Hollywood Reporter: “Creo que el mensaje de la película —no lo sueñes, vívelo— es muy importante”, dijo, y agregó que el film “le da permiso a cualquiera para comportarse tan mal como realmente quiera, de la manera que sea y con quien sea”. “Y estoy orgulloso de eso”, cerró.

Con su muerte se va uno de los rostros más versátiles del cine de las últimas cinco décadas, capaz de moverse con la misma soltura entre la comedia, el terror y el musical, y de construir personajes que, más de treinta años después, siguen siendo parte del imaginario colectivo.




