Elisa Comparin es el nombre que todo el mundo del espectáculo empezó a buscar en las últimas horas. La abogada se convirtió en protagonista después de conocerse su boda íntima con Claudio Rígoli en Italia.
Una noticia que tomó por sorpresa incluso a los compañeros del conductor en el canal.
QUIÉN ES ELISA COMPARIN
Elisa Comparin tiene 42 años y una carrera consolidada en el ámbito judicial. Es abogada especializada en Derecho Penal, egresada de la Universidad de Buenos Aires, y cuenta además con una maestría en Derecho Penal de la Universidad Austral.

Actualmente se desempeña como prosecretaria en la Fiscalía General ante Tribunales Orales en lo Criminal Federal, dentro del Ministerio Público Fiscal de la Nación, cargo en el que trabaja de manera estable desde febrero de 2019.

Lejos de la exposición mediática, Elisa mantiene un perfil reservado tanto en lo profesional como en lo personal. En redes sociales su presencia es mínima: su cuenta de Instagram, desde donde finalmente se conocieron las postales de la boda, apenas supera los 1500 seguidores.

En su tiempo libre, la abogada se muestra como una amante de los deportes y de los viajes, intereses que compartía con Rígoli desde el inicio de la relación.
LA HISTORIA DE AMOR CON CLAUDIO RÍGOLI
El vínculo entre Elisa y el conductor de 66 años habría comenzado alrededor de 2023, aunque la pareja optó por mantenerlo en total reserva durante sus primeros meses. Con el correr del tiempo empezaron a mostrarse en algunos eventos puntuales, como la alfombra roja de los premios Martín Fierro 2024, donde posaron juntos por primera vez de forma pública.

Ese mismo hermetismo se sostuvo hasta último momento: en el canal donde trabaja Rígoli solo sabían que se tomaría unos días de vacaciones junto a su pareja, sin ninguna mención a un casamiento. “Claudio hizo de su reserva y discreción una fortaleza”, señaló un colega del conductor tras conocerse la noticia.


La boda se celebró en Monte Isola, un pintoresco municipio de la provincia de Brescia, en la región de Lombardía, Italia. La ceremonia formal se combinó con una emotiva bendición de anillos a orillas del lago, en un entorno natural rodeado de montañas y vegetación, con la presencia de un puñado de amigos íntimos de la pareja.




