Mientras Emiliano “Dibu” Martínez atajaba y se convertía en héroe mundial, su esposa construía un proyecto propio que hoy es furor en Europa.
Mandinha Martínez, formada en diseño de interiores, fundó una marca de diseño infantil que combina estética, seguridad y funcionalidad, y que ya se consolidó como una de las opciones premium favoritas de las familias británicas.
MI SUEÑOS KIDS: EL EMPRENDIMIENTO QUE MANDINHA ARMÓ EN LONDRES
Todo empezó en 2014, cuando Mandinha lanzó Mi Sueños Kids, su firma dedicada al diseño integral de habitaciones y salas de juego para chicos. Desde Londres, la marca desarrolla mobiliario, decoración y productos pensados por edades, apostando a un lujo discreto pero funcional, siempre dentro de las normas de seguridad más exigentes.

El servicio va mucho más allá de la venta de muebles: incluye planificación personalizada, instalación en obra, seguimiento posterior e incluso la reubicación del mobiliario cuando las familias lo necesitan. Con el tiempo, la marca sumó líneas de ropa, juguetes y accesorios, todos pensados para acompañar etapas concretas del crecimiento de los chicos.

El crecimiento del proyecto fue tal que hoy tiene dos locales físicos: uno en Londres y otro en Watford, dentro del shopping Battlers Green Farm. En redes sociales, Mi Sueños Kids también supo construir una comunidad europea que valora su estética cuidada y su propuesta diferenciada dentro del universo del diseño infantil.
LA HISTORIA DE AMOR DETRÁS DEL NEGOCIO DE DIBU MARTÍNEZ Y MANDINHA
La pareja se conoció en Londres, en los años en que Emiliano daba sus primeros pasos como profesional y Mandinha trabajaba en el restaurante familiar frecuentado por jugadores del Arsenal. Según contó ella misma, la relación nació sin estridencias: comenzaron a salir en 2013, se casaron en 2017 y hoy son padres de Santiago y Ava.

A lo largo de estos años, Mandinha acompañó cada etapa profesional del arquero campeón del mundo sin resignar su propio camino como diseñadora y empresaria. Ese equilibrio entre la vida pública de “Dibu” y su actividad privada fue clave para que la marca se consolidara en el exigente mercado europeo, donde la calidad y la planificación hacen la diferencia.




