La casa de Claudia Villafañe sorprende desde el primer vistazo: ubicada en una zona residencial del norte del conurbano bonaerense, la propiedad combina líneas contemporáneas con toques clásicos en un resultado que es tan elegante como funcional.
La empresaria y ex esposa de Diego Maradona apostó por una vivienda pensada para la vida en familia, donde la luz natural y los ambientes amplios son los grandes protagonistas.
LA COCINA DE CLAUDIA VILLAFAÑE: EL CORAZÓN DE LA CASA
Si hay un rincón que define la personalidad del hogar, es la cocina. Con una isla amplia y electrodomésticos integrados, el espacio combina blancos, grises y negros en una estética pulcra que se convirtió en el set favorito de Villafañe para grabar contenidos y compartir recetas.

No es casualidad: su pasión por la gastronomía —que la llevó a consagrarse en MasterChef Celebrity— encontró en este ambiente su expresión más genuina.
La paleta cromática de toda la casa sigue tonos neutros que amplifican la iluminación natural y le dan unidad a cada rincón. La decoración evita la sobrecarga y privilegia piezas funcionales con presencia clásica: cuadros puntuales, texturas que aportan calidez y algún detalle de color que rompe la monocromía sin recargar el ambiente.

En el living, sillones voluminosos y sectores pensados para el descanso completan una propuesta donde la funcionalidad es prioridad y la circulación resulta fluida.
EL EXTERIOR DE LA CASA DE CLAUDIA VILLAFAÑE: JARDÍN, AGUA Y VIDA AL AIRE LIBRE
Pero la casa de Claudia Villafañe no termina puertas adentro. El exterior es otro punto fuerte de la propiedad: galerías, jardines y sectores de descanso con vistas abiertas al agua convierten el hogar en un lugar pensado para disfrutar a diario.

Ese vínculo directo con el paisaje refuerza la idea de una casona contemporánea donde la vida familiar se expande hacia el exterior.
El equilibrio entre lo moderno y lo clásico se sostiene en cada detalle: una propuesta minimalista que prioriza la utilidad y la comodidad, y una puesta en escena serena que habla tanto del buen gusto de Villafañe como de sus prioridades.

Lejos del lujo ostentoso, su casa cuenta una historia de familia, practicidad y estilo propio.




