Marta Fort se sentó frente a Pampita en su programa y regaló una de las entrevistas más honestas que se le recuerdan a la joven heredera. A sus 22 años, la hija del recordado Ricardo Fort habló sin tapujos de cirugías, trastornos alimentarios, el peso del apellido y su deseo de construir una identidad propia.
La modelo e influencer, que creció bajo los flashes que acompañaron la vida espectacular de “El Comandante”, demostró que tiene una personalidad muy diferente a la de su padre: más reflexiva, más medida, pero igual de directa cuando algo le importa. Y las cirugías estéticas, claramente, le importan.
MARTA FORT Y SU “FANTASMA”: LAS CIRUGÍAS QUE SUEÑA HACERSE
El momento más comentado de la noche llegó cuando Marta soltó con total naturalidad: “Tengo como este fantasma en mi cabeza que me dice ‘hacete entera’. De pies a cabeza. Me haría una abdominoplastia, me haría una rinoplastia.”

La reacción de Pampita fue inmediata: “Por favor, no lo hagas. Te lo suplico. ¿Te das cuenta de lo linda que sos?”, le rogó la conductora, quien además aprovechó para reflexionar sobre la tendencia en las jóvenes de terminar todas con la misma nariz y la misma boca.
Marta escuchó, pero no se echó atrás del todo. Aclaró que hoy tiene “muy buena autoestima”, aunque reconoció que no siempre fue así.
“Cuando era más chica me decían que hiciera dieta... me fui al otro extremo, hice mucha dieta, nivel anorexia, tuve un montón de problemas”, confesó con una honestidad que dejó a todos en silencio.
La vuelta, explicó, llegó cuando los mismos que antes le pedían que adelgazara empezaron a decirle que se comiera una hamburguesa: ese vaivén del hate fue, paradójicamente, lo que le hizo entender que nunca iba a poder conformar a nadie.

Y sobre eso del hate, Fort tiene una práctica que arrancó más de una sonrisa: todos los días googlea su propio nombre. “Todos los días Marta Fort, Marta Fort, y ahí sabés si salieron en algún programa o dijeron algo”, explicó.
Pero lo más llamativo fue su relación con las críticas: “El hate que leo a veces me ayuda, lo tomo como tip. ‘Marta Fort se tiene que teñir las raíces, se tiene que hacer las cejas’... y ya está, lo tomo como un consejo gratis”, dijo entre risas.
MARTA FORT Y LA VIDA SIN RICARDO: EL HUECO QUE DUELE EN LO COTIDIANO
Más allá de la estética, la entrevista tuvo momentos de una profundidad inesperada. Marta habló de su origen —nacida por subrogación de vientre en Estados Unidos junto a su mellizo Felipe— con total naturalidad, y descartó cualquier interés en conocer a su donante biológica: “Tengo la voz de mi papá, el cuerpo de mi papá... más allá del color de pelo y los ojos, soy él.”

La ausencia de Ricardo, en cambio, sí se hace presente. No tanto en los cumpleaños o las fiestas, sino en algo más silencioso y constante: “Donde más empezaba a ver su ausencia fue en mi desarrollo, en mi crecimiento. No está esa persona para decir: ‘¿Está bien lo que estoy haciendo?’”, reflexionó. Una frase que resume, quizás mejor que cualquier otra, lo que significa crecer huérfana de quien te enseñó que la vida se vive en grande.
En el plano amoroso, Marta sorprendió al revelar que nunca tuvo pareja formal. “Nunca tuve novio como tal. Estoy muy bien conmigo misma”, afirmó. Y definió sus objetivos con una claridad que también recuerda a Ricardo: quiere casarse, tener hijos y “formar algo” que sea genuinamente suyo. La heredera de Felfort ya sabe quién quiere ser. Y, por ahora, parece que lo está logrando.




