La mezcla de sensaciones del hijo mayor de María Rosa Fugazot en el velatorio de su madre fue absoluta, ya a la par que expresó su dolor también contó con resignación cómo fueron los últimos días con vida de la actriz.
“Como mamá fue la mejor, tanto de René Bertrand como mía. Tuve el privilegio de que me elija y yo elegirla. Y de vivir toda una vida juntos”, se emocionó Javier Caumont.
Acto seguido, el cantante de boleros reconoció: “Todos sabemos que se empezó a morir el día que falleció René. Eligió morirse a poquito, se quería ir con él. Nos queda nada más que la resignación de que se cumplió su deseo”.

Luego, Caumont dijo que su madre tenía programado internarse dos días para hacerse un chequeo integral de salud, sobre todo por cuestiones cardiológicas, tras lo cual se instalaría a vivir con él. “El lunes a la mañana tenía dentista, a la tarde cardiólogo y después con el alta y ya venía a casa”.
El fatídico año final de Fugazot
Sin embargo, la idea de convivir con su hijo le desagradaba a María Rosa. “No estaba entusiasmada. Ella no quería vivir más. Iba a casa porque ya su salud no estaba bien. Ya no estaba pudiendo trabajar por sus piernas y por la edad”.
De hecho, Fugazot “había averigüado en la Casa del Teatro” si había lugar para ella, pero estaba completo.
En ese punto hizo referencia al impacto que tuvo en ella el fallecimiento de René Bertrand, su hijo, a fines de junio de 2025: “Se había descuidado muchísimo en este último año. Se abandonó totalmente”.
“En enero prácticamente la tuvimos todo el tiempo en una casa quinta y estaba a los tirones. Sabemos que no tenía un carácter fácil. Ella quería seguir trabajando y quería los escenarios. Y lógicamente ya no podía trabajar más, pobrecita”, cerró Javier Caumont, el hijo mayor de María Rosa Fugazot y hermano de René Bertrand.




