En medio de un extenso descargo sobre la violencia de género y los femicidios que sacuden al país, Melody Luz reservó sus palabras más duras para alguien muy cercano: Alex Caniggia, el padre de su hija.
Sin dejar lugar a dudas, la bailarina dejó en claro que está al límite con el tipo de contenido que él elige subir a sus redes y que las conversaciones privadas entre ellos no están dando resultado.
EL LÍMITE DE MELODY LUZ: “LO DEJÉ DE SEGUIR, NO QUIERO VER LO QUE SUBE”
La primera señal concreta que dio Melody fue reveladora: dejó de seguir a Alex Caniggia en redes sociales. “Ya no quiero ver las cosas nefastas que sube. Porque son nefastas, son misóginas y no es humor”, disparó sin vueltas.
No fue un comentario al pasar: aclaró que el tema ya fue conversado entre ellos en más de una oportunidad y que, pese a todo, él no modifica su conducta.

“Yo ya me cansé de decírselo”, admitió con evidente agotamiento. Y enseguida marcó un límite que dejó en claro cuál es su postura: no es su responsabilidad educar a su pareja. “No soy su madre. Mi madre hacía esas cosas, es lo que mamó. Pero yo no estoy de acuerdo”, explicó, diferenciando su posición personal de la historia familiar de él. La única persona que tiene que criar, dijo, es a su hija Venezia. No a un hombre de 32 años.
LA ADVERTENCIA DE MELODY LUZ: “TIENE UNA HIJA Y NO LO ENTIENDE”
El momento más impactante del descargo llegó cuando Melody conectó el contenido de Alex con una consecuencia real y cercana: “No entiende que tiene una mujer y que tiene una hija. Y que si algún día se quieren tomar venganza con ella, lo van a hacer.” Una advertencia directa sobre el efecto concreto que puede tener normalizar la misoginia, incluso desde el humor.

La frase resonó fuerte porque no habla de una abstracción, sino de Venezia, la hija que tienen en común. Melody fue contundente: no alcanza con decir que es un personaje o que es ficción. El mensaje que se manda importa, y las consecuencias pueden ser reales.
“Ya me cansé de explicárselo y no soy nadie para tener que enseñárselo”, cerró, dejando en el aire una tensión de pareja que, claramente, va mucho más allá de las redes.




