Lejos de las canchas, Maxi López enfrenta un desafío completamente distinto: recuperar hábitos saludables y mejorar su estado físico. En el marco de su nuevo reality documental, el exfutbolista abrió las puertas de su intimidad y sorprendió al revelar algunos de los excesos alimenticios que formaban parte de su rutina diaria.
Durante una consulta con su nutricionista, Delfina Zimerman, López confesó que solía desayunar entre diez y doce huevos por día, una cantidad que dejó impactada a la especialista.
Tras una negociación, ambos acordaron reducir esa cifra a tres o cuatro unidades para equilibrar mejor su plan de alimentación.
Pero los huevos no eran el único punto llamativo de su dieta. La mayonesa, los bizcochitos y distintos productos ultraprocesados también aparecieron en la lista de costumbres que deberá modificar si quiere alcanzar sus objetivos.
LOS EXCESOS ALIMENTICIOS DE MAXI LÓPEZ QUE GENERARON SORPRESA
La conversación tomó un tono aún más inesperado cuando Maxi López admitió su pasión por las milanesas fritas. Según contó, llegó a plantear la posibilidad de comer hasta siete en una sola comida.
Ante el planteo, la nutricionista optó por una solución intermedia: permitir el consumo, pero con un estricto control de porciones. El objetivo es que pueda sostener el cambio alimentario sin sentir que se encuentra bajo restricciones extremas.
Además, López reconoció que entre el almuerzo y la cena era habitual recurrir a facturas, alfajores y otros productos dulces para calmar el hambre, una costumbre que también deberá dejar atrás para lograr resultados sostenibles.
EL DESAFÍO DE BAJAR DE PESO Y RECUPERAR SU MEJOR VERSIÓN
Durante el reality, el exjugador se sometió a una evaluación física que arrojó un dato contundente: actualmente pesa 110 kilos. A partir de ese diagnóstico, la especialista calculó que necesita consumir entre 160 y 190 gramos de proteína por día para acompañar un proceso de recomposición corporal.
Entre las recomendaciones aparecen alimentos como pollo, quinoa y otras fuentes de proteína de calidad, además de una reducción significativa de los hidratos de carbono durante la noche, especialmente en jornadas sin actividad física.

Aunque reconoció que la quinoa no es uno de sus alimentos favoritos, Maxi aseguró que está dispuesto a incorporar cambios y adaptarse a una rutina más saludable.
LA PREOCUPACIÓN POR EL SEDENTARISMO DE MAXI LÓPEZ
Uno de los puntos que más inquieta a la nutricionista es el nivel de sedentarismo que atraviesa actualmente el exdelantero. Según explicó, la alimentación por sí sola no será suficiente si no se complementa con un adecuado entrenamiento físico.
El propio López fue tajante al describir cómo se encuentra hoy: calificó su estado físico como “nulo” y admitió que necesita volver a entrenar para sentirse mejor tanto física como mentalmente.




