Eduardo Carrera vivió uno de los momentos más tensos de su paso por Gran Hermano 2026 apenas minutos después de abandonar la casa, en La Cumbre, el ciclo de streaming conducido por Santiago del Moro.
El exparticipante tuvo que enfrentarse cara a cara —y en vivo— con la historia que conmocionó al país: la existencia de Mia, su hija no reconocida con Romina Orthusteguy.
LA VERSIÓN DE EDUARDO CARRERA SOBRE MIA Y ROMINA ORTHUSTEGUY
Cuando le preguntaron sobre las acusaciones de Romina —que lo señalaba como ausente desde el nacimiento de la nena, que nació prematura—, Carrera no pudo disimular el malestar. Las preguntas fueron directas y sin filtro:
“¿Es verdad que cuando Mia era prematura lloraba y la tiraste a los pies de la cama porque dijiste ‘esta chiquita nos está dominando, nos tiene de hijos?’, ¿no es verdad que rompías toda la casa?, ¿que no la dejabas salir a Romina, la aislabas?”.

Ante cada acusación, Carrera respondió con negaciones rotundas. “No desaparecí. Es mentira que la revoleé contra la cama cuando nació. Rotundamente no. No haría eso nunca y jamás maltraté a Romina”, aseguró el exparticipante. Su explicación sobre la ausencia giró en torno a la separación y a una fuerte depresión que atravesó cuando dejó los medios: “Me la perdí porque me separé y no estuve más en los medios porque me deprimí muchísimo”.

EDUARDO CARRERA SE MUESTRA DISPUESTO A CONSTRUIR UN VÍNCULO CON SU HIJA
A pesar del tenso intercambio, Carrera dejó abierta una puerta. “Tener un hijo es un amor que se construye”, dijo, y se mostró dispuesto a iniciar un vínculo con Mia, aunque reconoció que no sabe si del otro lado habrá ganas de hacerlo.
El exjugador de Gran Hermano 2026 fue eliminado por decisión del público y, en cuestión de minutos, pasó del confesionario al momento más difícil de su regreso mediático.




