La amistad entre Gustavo Bermúdez y Adrián Suar es una de las más sólidas del espectáculo argentino. Aunque ambos construyeron carreras exitosas y atravesaron distintos momentos personales y profesionales, el vínculo entre ellos se mantuvo intacto durante más de cuatro décadas.
Fue el propio Bermúdez quien decidió contar cómo comenzó esta historia de compañerismo que nació mucho antes de la fama masiva. En una charla con el periodista Nico Peralta, recordó que conoció a Suar durante su paso por el ciclo juvenil Pelito, a mediados de los años 80.
CÓMO NACIÓ LA AMISTAD ENTRE GUSTAVO BERMÚDEZ Y ADRIÁN SUAR
“A Adrián lo conozco desde Pelito, en el año ochenta y pico. Entré en 1984 y ahí nos conocimos y nos hicimos amigos, hace ya 40 años”, reveló el actor, emocionado al recordar los comienzos de una relación que trascendió el trabajo y la televisión.
Con el paso de los años, ambos se consolidaron como dos figuras importantes de la ficción argentina, pero también como amigos inseparables puertas adentro. Según Bermúdez, la base de esa conexión está en valores muy simples, aunque difíciles de encontrar.

“Creo que hay un grado de sinceridad muy grande, de autenticidad, de lealtad y nos queremos mucho”, expresó el protagonista de éxitos como Alén, luz de luna, Nano y Celeste siempre Celeste.
LA REFLEXIÓN MÁS EMOTIVA DE GUSTAVO BERMÚDEZ
Lejos de quedarse en una definición superficial, Bermúdez profundizó sobre lo que significa para él la amistad verdadera y dejó una frase que rápidamente llamó la atención.
“Él no espera nada de mí y yo no espero nada de él más que hacernos compañía y estar uno al lado del otro cuando lo necesita”, explicó.
Además, destacó que el apoyo mutuo fue una constante tanto en los momentos felices como en las situaciones difíciles. “La amistad te duplica las alegrías y te divide las tristezas”, reflexionó el actor.
Y cerró con una confesión que resume el espíritu del vínculo que construyeron durante tantos años: “Siempre hemos festejado los éxitos de cada uno como si fuesen propios y también nos acompañamos en las cartas que salen mal”.




