Una nueva tendencia habitacional empieza a abrirse camino en Argentina: se trata de una casa prefabricada de origen chino que puede comprarse desde Buenos Aires mediante importación directa y que propone una solución rápida frente a los largos tiempos de obra tradicionales.
El modelo tiene un precio base de $843.885 por metro cuadrado y destaca por su velocidad de montaje y su sistema modular.
La propuesta que revoluciona el mercado inmobiliario se comercializa bajo un esquema internacional de envío puerta a puerta, lo que permite recibir la vivienda prácticamente lista para ensamblar.
El fabricante ofrece tres versiones diferentes —de 37, 56 y 74 metros cuadrados— pensadas para adaptarse a distintos usos: desde vivienda permanente hasta casa de fin de semana, oficina independiente o espacio de trabajo.

LA CASA PREFABRICADA QUE LLEGA DESDE CHINA
A diferencia de la construcción convencional, este tipo de vivienda se fabrica íntegramente en planta industrial y llega al destino final en módulos prearmados.

La estructura está realizada con acero galvanizado, un material elegido por su resistencia al desgaste y a la humedad, mientras que los cerramientos utilizan paneles multicapa que combinan aislantes térmicos y acústicos como poliuretano, EPS o lana de roca.
Entre los elementos incluidos se encuentran puertas instaladas, ventanas con doble vidrio, sistema eléctrico completo con tomas y luminarias.

El fabricante asegura que la casa presenta características técnicas pensadas para distintos climas y condiciones: resistencia al fuego con certificación grado A, impermeabilidad, tolerancia a vientos fuertes y buena respuesta estructural ante movimientos sísmicos moderados.
Uno de los puntos que más llama la atención es el tiempo de instalación. Según la empresa, la vivienda puede quedar completamente montada en aproximadamente 10 horas. El sistema modular permite ensamblar cada unidad en pocas horas, reduciendo significativamente los costos de mano de obra y evitando procesos largos de construcción.




