Marley encontró en Nordelta el lugar ideal para desarrollar su vida familiar junto a sus hijos, Mirko y Milenka. Lejos del ritmo acelerado del centro porteño, el conductor se instaló de manera definitiva en una casa amplia, luminosa y funcional.
La propiedad se destaca por su ubicación privilegiada, con vistas abiertas al río y una fuerte conexión con el entorno natural. Tras el nacimiento de Milenka, la vivienda se convirtió en el eje de la vida diaria de Marley, quien adaptó cada espacio para que resultara práctico, cómodo y seguro, sin perder el sello personal que lo caracteriza.
A través de imágenes y videos compartidos en redes sociales, se puede apreciar que el diseño de la casa de Marley prioriza los ambientes integrados y la entrada constante de luz natural.

Los ventanales de gran tamaño recorren distintos sectores y generan una relación directa con el exterior, que no solo aporta amplitud visual sino también una sensación permanente de calma. El paisaje del Canal del Río Luján se convierte así en parte del decorado cotidiano, visible desde el interior y protagonista de los espacios comunes.
El exterior es uno de los grandes atractivos de la vivienda. La casa cuenta con salida propia al río, muelle privado y una piscina que completa la propuesta al aire libre.

ASÍ ES LA CASA DE MARLEY EN NORDELTA
En el interior, el estilo combina líneas modernas con una marcada impronta vintage. Los muebles de diseño simple y colores neutros sirven de base para una decoración atravesada por objetos traídos de los múltiples viajes que Marley realizó a lo largo de su carrera.

En estanterías, mesas y rincones estratégicos aparecen piezas de Japón, India, Marruecos y México, que aportan carácter sin recargar los ambientes. Lejos de funcionar como un museo, estos elementos conviven con naturalidad en el día a día de la casa.
La estética retro también se hace presente a través de lámparas de pie, sillones en tonos grises y cuadros de inspiración vintage distribuidos en distintos ambientes.
El living y el comedor conforman un gran espacio integrado que actúa como corazón de la casa. Allí se concentran las actividades diarias: desde momentos de descanso hasta juegos y encuentros familiares.

La amplitud del ambiente y la ausencia de divisiones marcadas permiten que Mirko y Milenka se muevan con libertad, favoreciendo una dinámica flexible y adaptable a las distintas etapas de crecimiento.
En conjunto, la casa de Marley en Nordelta se presenta como un equilibrio entre diseño, funcionalidad y memoria: un hogar donde la vida familiar, el contacto con la naturaleza y la historia personal conviven de forma armónica.



